No importa el qué, no importa el cómo, para el siempre me veo radiante, increíble, me hace sentir como un diosa y no se cansa de decírmelo, muy al contrario de los hombres de mi edad, incapaces de decir algo amable por miedo a sonar intensos o ¡Qué se yo!
Tal vez este mal por que me agrade la validación de un hombre mucho menor, pero se siente tan jodidamente bien .














