Ahora que estamos solos
Tan evidentemente, la atmĂłsfera se espesa
Expectante.
El aire se hace denso allĂ alrededor de tu cuello.
 ¿No romperås el silencio con indirectas?
TĂş sabes, a travĂŠs de mĂ
Con tus dedos interpretando mis cuerdas
Para provocar el instrumental que te enaltece
AsĂ como a los dioses
Cuando escuchaban inmĂłviles de orgullo
Las plegarias provenientes del suelo de los templos.
Asimismo
Yo me arrodillo ante ti
Y pruebo la vorĂĄgine de tu cuerpo inhibido.
 Y sabes a sal donde mis manos no te tocan: alguna lågrima sin derramar
Que se secĂł antes de que la secases.
DĂŠjame saborearla en lo mĂĄs recĂłndito de tu cuerpo.
Tienes gusto a sal allĂ donde nadie te amĂł antes:
No puedo hacer correr mĂĄs llanto para sanarte,
Y de quĂŠ servirĂa despuĂŠs de todo
Si no hay mejor cura que hacerte alma de mis anhelos
Asi que dĂŠjame vigorizarte en el Ăłbito de la pureza.
 Contaminemos, pues, amor, la danza mås sagrada
Manchando el preĂĄmbulo con la sangre de nuestras heridas:
Y las tuyas que saben a desconcierto e ira allĂ donde el vientre se te curva.
Otras que saben a tristeza las baĂąarĂŠ en el silencio de mi boca
Las ungirĂŠ de saliva: Âżsientes el escalofrĂo de placer
Que nace desde las entraĂąas del infierno de la carne expuesta de tus llagas?
 AhâŚ
Mientras apoyo mi rostro en tu cuerpo siento el aliento de fuego que te nace.
 Caminante
Tu piel huele a exilio
Tu hĂĄlito a paz.
 ¿QuĂŠ significa cada jeroglĂfico que dibuja tu lengua en mi pecho?
DĂmelo con tus labios atrapados en mi boca.
Sabes:
Cada luz de tus ojos oscuros la atrapo en la memoria como un diamante.
 Hay algo en la curva de mi cintura que llena tu mirada de anhelo
DesgĂĄrrala con tus uĂąas asi llegas aĂşn mĂĄs a lo profundo de mis entraĂąas.
 Te metes en mà por todos los huecos
El de la boca, el de fuego que llevo entre los muslos
Y aquel que quedĂł cuando intentaron sacarme el corazĂłn hace mucho tiempo.
Haces que de mi garganta brote el placer como un llanto
Sin piedad te ahogas de ĂŠl, y lo derramas sobre tu hombro en ascuas.
Sentimos la sombra que nos oprime, en el ascenso
Esperando al momento mĂĄs intenso para rasguĂąar nuestras carnes.
Siente la sombra nuestro aroma llenando el aire
En conjunto para hacer el perfume mĂĄs animal de la naturaleza.
Siente la sombra nuestra sangre turbulenta y frenĂŠtica,
Deliciosamente frenĂŠticaâŚ
Anhelosamente frenĂŠtica,
Llenando cada garra de sus zarpas.
 Nos ha matado, alma mĂa
Dejando nuestra plenitud derramada sobre nuestras carnes.
Y yo me he quedado paralizada bebiendo el sudor de tu cuello
Y tĂş el olor de mi cabello desde detrĂĄs de mis orejas.
Empezamos a enfriarnos, lentamente
Mientras la sombra se esfuma de nosotros como un aire.
Tu saliva se congela en mi pecho, pero tĂş lo entibias con las manos.
 Y nos apretamos el uno contra el otro, oliÊndonos como los animales
Antes de apoyar los parpados sobre los iris aĂşn dilatados.












