“El canto blues es la primera forma del canto jazzístico y es singular que haya sido practicado casi exclusivamente por mujeres, que eran también autoras de sus canciones.
Según Rosetta Reiz, la década del veinte fue el reino de las cantantes y luego fue la depresión (1929) lo que las llevo de nuevo a sus casas.
De hecho, el canto femenino de esa época se basaba en sólidos principios de respiración, emisión y resonancia, mientras que el canto masculino contemporáneo era más espontaneo y por lo tanto bastante impreciso y se restringía al campo del folklore.
Además, las mujeres eran invitadas por los mejores músicos, que sabían perfectamente que una voz femenina unida a su grupo llevaba mas publico a los locales en los que se exhibían. El público del jazz es en efecto preferentemente masculino y prefiere el canto femenino por la facilidad con que identifica su simbología sensual.
Carla Bley, a propósito de un disco suyo vocal, afirmo que odia cantar porque al hacerlo se siente demasiado expuesta. La exposición de la que habla Bley se debe a las letras.
El blues jazzístico es un contexto formado mucho mas por las letras que por la música, relación esta que se invierte siempre en las otras formas de jazz vocal. En relación con las letras se puede pensar, por ejemplo, que son demasiado estúpidas para cantarlas, pero también demasiado realistas para ser expresadas sin vergüenza. En este caso ser mujer y negra es una ayuda: en el fondo, no se tiene nada que perder la cosa es liberadora.
Examinando la obras de ManRainey y de sus contemporáneas, uno se da cuenta de que Billie Holliday no es más que el punto más alto alcanzado por los cantantes que narran sus propios sentimientos, sus propios sentimientos, sus propias angustias y que casi siempre son autores de la canción misma o, por lo menos la letra.
Mick Jagger, el cantante de los Rolling Stones, afirmo que no podría cantar letras escritas por otro. Como cantante de blues que en el fondo es, el toca la letra más verdadera del canto blues: si en el uno debe exponerse, que al menos lo que salga sean las impresiones propias, los miedos propios, las emociones propias.
Los italianos piensan que el termino “Urlate” habla claramente acerca del cual antes de la estilización del swing y también no olvidemos, ¡antes del uso del uso del micrófono!
El cantante pianista Ben Sidran sostiene que el lenguaje del blues, con su realismo, debería ser la matriz de todo posible uso jazzístico de las letras, que contraponer al falso resplandor sentimental del mundo de las canzonotte. La tesis parece justa, pero no hay que olvidar que el jazz es capaz de expresar cualquier cosa: textos de evasión adquieren, en mano de cantantes y músicos capaces, una evidente dimensión poética, incluso afectuosamente irónica.
En consecuencia, limitándonos solo al blues –se llega a los ingeniosos textos de Mose Allison, Jon Hendricks y el mismo Sidran, que indudablemente representa un modo superior de escribir canciones
El blues, más que ser una estructura musical es un acto poetico y ese clima supera netamente el hecho musical, incluso cuando Billie Holliday propone a sus músicos una tonalidad y parte improvisando música y letra.”
Fuente> Nino de Rose, La voz y la música popular, método de canto moderno. pag 60.