Pensarías que a mí edad ya sabría distinguir las situaciones, cosas, emociones, personas. Lo que me hace bien o lo que me da en la madre...
Pero cuando se trata de amar parece que voy a ciegas y a pesar de que las cosas no salen como espero jamás me he limitado a sentir.
Es como si mi corazón solo sintiera valentía para enfrentarme a lo que sea, aunque después tenga que lamer mis heridas.
Así que si, siempre soy lo mejor de mi cuando me enamoro.















