Dos desconocidos...
Siempre seremos dos desconocidos,
dos almas que un día se encontraron para creer en el amor y que ahora caminan como si nunca hubieran aprendido el nombre del otro.
Dos desconocidos cruzando la misma calle, esquivando las miradas, fingiendo que el corazón no reconoce aquello que los labios decidieron olvidar.
Dos desconocidos haciendo de cuenta que nunca existieron los besos, las caricias que hablaban sin palabras, las noches en las que el mundo desaparecía mientras bastaba un abrazo para sentirnos en casa.
¿Dónde quedaron todos los "te quiero" que prometían quedarse para siempre?
¿En qué rincón del tiempo se perdieron las conversaciones interminables, las risas compartidas y los sueños que un día construimos entre los dos?
Hoy solo quedan recuerdos, esos que llegan sin permiso y se sientan en silencio junto al alma, recordándonos que hubo un tiempo en el que fuimos refugio, abrigo en el invierno y calma en medio del caos.
Siempre seremos esos dos desconocidos con una historia que nadie conoce, cargando cicatrices invisibles que el tiempo aprendió a esconder, pero que el corazón jamás ha dejado de sentir.
Dos desconocidos que aprendieron a sonreír por fuera, mientras por dentro todavía lloran la vida que no pudieron vivir juntos.
Quizá algún día el destino vuelva a cruzar nuestros caminos.
Nos miraremos por un instante,
sonreiremos con nostalgia y seguiremos de largo...
Como si nunca hubiéramos sido todo, cuando en realidad, por un breve y hermoso momento, fuimos el hogar del otro....













