Ágota, una caminata, la soledad y la lengua que no termina de ser mía
Por Irma Gallo Acababa de cobrar. Todavía no hacía frío pero el calor infernal de mis primeros días en Manhattan ya se había empezado a disolver. Era de noche y quería explorar la ciudad, ahora ya mi ciudad. Fui al Rockefeller Center y descubrí que ahí había una McNally Jackson. Después de horas y horas de ver libros, muchos de los cuales se me antojaron pero a mi cartera no tanto, a punto de…
View On WordPress



















