Me haces sentir pasajera.
No fuimos quienes se enseñaron a amar.
Pero ¿qué somos?
Ambos víctimas de la angustia que causa la desilusión.
De sentir el abandono y la culpa.
No deseo nada de ti, lo deseo todo.
También yo cargo con la lección del pasado a la que alguna vez llamé amor.
Aquella ilusión que me fue robada.
La grande expectativa del nunca,
De lo que pudo ser.
Y sigo con el burbujeante dolor en el pecho,
Con la incertidumbre de si pronunciamos el nombre al cual quisiéramos entregarnos.
Sigo con el "tú primero".
Tan infantiles como aquellos que aún no prueban del dolor más bonito,
Dejando que el mismo sabor que nos dejó en la boca nos aparte.
Si se trata de esperar a que las cosas sucedan, deseando que sucediesen con alguien más. ¿Porqué nos rebajamos a inventarnos máscaras, nombres?
Como si aquellos fuesen espectadores.
¿Porqué no darnos la oportunidad de algo nuevo? De algo nuestro.
Dejarnos ser tú y yo.
¡Dejarnos de ser maestros o alumnos,
Ignorantes o eruditos, máscaras o nombres!
-Pero... ¿qué somos?.
Aún somos, lo que podríamos ser.










