Angel Negro
En efecto, no supe manejarte y fui una tonta, me confiaste tu oscuridad de principio a fin y lo que hice fue filtrar todo como si fueras un espectáculo ahora que conozco este mundo de primera mano, sé lo mal que la pasaste a mi lado. Entiendo que no me dieras oportunidad de redimirme, de demostrarte que no era igual a la enamoradiza de antes, cobarde tal vez, pero me dabas la fuerza suficiente para querer intentarlo una vez más, correr a buscarte las veces que fueran necesarias, aprender a amar, comprender conceptos tan mal representados en medios como películas, libros, demás cuando la realidad es totalmente diferente y el compromiso, la mente están de por medio para saber si continuar, si valdrá la pena o no. Sé feliz... te lo mereces. Espero en otra vida volverte a encontrar, ten por seguro que lo haré y no me iré a ningún lado, ni intentaré alejarte estúpida y cobardemente. Sayonara.



















