Desde sus orígenes socialistas el feminismo progresista, el del mismo 8 de marzo, coarta la naturaleza femenina y su esencia maternal con las igualitarias políticas ideológicas que mañosamente demandan ciertos sectores hoy; producen una mujer insegura, disoluta, incapacitada de amarse, conocerse y amar a otros de forma fidedigna. Fabrican a una mujer egoísta.
Desde sus orígenes socialistas el feminismo progresista, el mismo 8 de marzo, coarta la naturaleza femenina y su esencia maternal con las ig






