Intro expo-citas
Soltera hace cinco años… igual no estoy segura de lo que afirmo, perdí la cuenta de los años.
Mi última relación sexoafectiva fue rara, él era más chico que yo. Nos conocimos cuando él tenia dieciocho y yo cumpliendo veintidos, no te digo que OH cuanta diferencia, pero… pero.
Él para estar conmigo remó en dulce de leche, me persiguió, me buscó, me halagó bien, muy bien… me decía princesa. Me saco fotos de fotógrafo, con cámara linda. Yo le gustaba mucho y él a mi me parecía un pichi. Vamos a decirle a partir de ahora, Camilo, y también aclaremos que yo me llamo Carolina, porque sino esto es algo anónimo rarísimo a la que ya me subí antes en otro capítulo de mi vida y en esta ocasión… no me pinta.
Así que, Camilo, que tanto me buscó, me terminó convenciendo de noviar después de meses de seducirme, y yo me autoconvenci de que me gustaba porque me trataba bien, y porque me decía que era una princesa, y porque me hacía sentir la mujer mas bella y deseada del mundo. Viniendo de vinculos anteriores en donde ellos eran significativamente más grande que yo, pero no cuatro o cinco años, sino más bien dieciocho años (promediando), y en donde todo se trataba de manipulaciones crueles, este se sentía como una bocanada de aire fresco, de ternura y de tranquilidad. Yo sentía que acá, no tenía chance de salir lastimada; calculo que fue eso lo que me terminó (de manera inconsciente) convenciendo de que era un vinculo posiblemente sostenible en el tiempo, y que aunque no estuviera altamente enamorada de esa persona, aunque por supuesto quise convencerme de que si, me era funcional. El sexo no era increible, pero era… de nuevo, funcional. Aburrido, pero funcional…
Terminó después de cinco años de estar en pareja con nueve meses de convivencia de una manera muy inmadura y poco clara. Antes del final definitivo, yo queria abrir el vinculo, porque por supuesto estaba segura (y lo estuve por años) de que la poligamia me representaba mucho mejor que la infidelidad de la monogamia en la que caía constantemente cuando construía cualquier tipo de vinculo romantico, cosa que a Camilo le hacía francamente mucho daño… tanto la infidelidad como el pedido de abrir la relación. Pero Camilo sostuvo igual, porque mejor era bancarse eso, que perderme for ever. Hasta que obviamente, conoció a alguien que le movió el cora, el bocho, el bulto, no sabemos qué exactamente, pero lo movió y pudo encontrar la manera de reemplazarme y así… finalmente soltarme.
En ese momento yo acababa de renunciar de mi trabajo de bancaria, en el que tan cómoda estaba con mis ingresos estables, pero completamente incómoda de estar tolerando un trabajo que ya me había dado cuenta que no me representaba y al cual odiaba ir cada vez más. Imaginate…artista toda la vida, actriz, cantante, había estudiado música durante años, terminé en un banco vendiendo seguros. La cuarentena se había terminado no hacía mucho; el barbijo todavía era algo habitual de ver en la calle y en la sucursal del banco para el momento en que me dijeron o como yo decía en ese momento “bajaron” el número de mi “retiro voluntario” (el dinero que iba a pagarme el alquiler y todos mis gastos durante un tiempo indeterminado hasta que resolviera que podía hacer con mi existencia de ahí en más).
El día que me enteré que él se iba de casa, habíamos despertado hacía poco, y él estaba con su notebook acostado en la cama al lado mío… yo viendo algo en la tele seguramente. De repente asomo la vista en su pantalla y veo que estaba buscando alquileres.
La conversación fue algo así:
Yo: ¿Estás buscando alquileres?
Camilo: Sí
Yo: ¿Por qué? ¿Te pensas mudar?
Camilo: No
Silencio… Raro. Todo raro.
Yo: Bueno…
Silencio rarísimo.
Camilo: Si, estoy buscando alquiler. Estuvimos hablando con X (amigo), para irnos a vivir juntos.
El silencio sigue.
Camilo: Conocí a alguien.
Silencio incomodísimo.
Camilo: No le dije que tenía una relación abierta.
Eso quería decir que ella no sabía de mi existencia, es decir, pensaba que él era soltero.
Yo: Evidentemente ella te gusta mucho si no le querés ni decir que estas conmigo.
Silencio.
Esto no fue realmente así, tenganme paciencia, pasó hace cinco años… pero fue bastante parecido, con más lapsos de tiempo en el medio. Creo que pasó de un día para el otro.
Primero me enteré que se mudaba, y yo me fui a un parque a hacer números de gastos que ahora iba a tener sola.
Después me dijo que tenía una cita con ella y cuando volvió me dijo todo lo demás. Lo relacionado a que no le había contado de mí.
Y me acuerdo que yo me fui a hacer mi duelo de pareja separada a mi cuarto y mientras lloraba él se acercó a ‘consolarme’ y me dijo… vos sos fuerte, vas a estar bien (????????
Y yo me indigné tanto, pero tanto…
Ya sé que voy a estar bien, le dije. Pero me faltó el “pedazo de forro”.
Esa noche no dormí… Me quedé viendo Euphoria toda la noche en la compu del living, porque el muy salame me preguntó si podía dormir en la cama.
Yo dormí en el sillón. A las siete de la mañana él se ofreció a dormir en el sillón y yo me fui. Llorando a los gritos cual videoclip del 2000, me fui llorando hasta la casa de mi mamá que estaba a unas veinticinco cuadras, mientras caminaba le mandaba audios a una amiga que estaba de vacaciones para preguntarle si podía ir a su casa mientras ella no estaba, con la intención de dejarle la casa a él hasta que consiga algo.
Mi amiga me dijo: ¿estás loca? esa es tu casa.
Era efectivamente mi casa, mi contrato, mi alquiler, mis muebles, todo mío. Él se había mudado hacía nueve meses nada más.
Yo estaba firme con mi decisión, mi prioridad era estar lejos de él. Y a él le correspondían los quince días del mes vigente que había pagado.
Llegué a lo de mi mamá, me consoló, y me decía lo mismo que mi amiga. Pero al verme tan segura de mi decisión. me dijo “qué buena que sos”. Entre otras muchas cosas que no recuerdo. Pero ese “qué buena que sos” lo recuerdo perfecto.
Finalmente me cayó la ficha y le dije a Camilo que hasta el momento no había omitido ninguna negación en relación a quedarse en mi casa mientras yo me iba a lo de mi amiga por tiempo indeterminado: Es mi casa, vuelvo mañana a la mañana y te pido que para cuando llegue no estés.
Esa fue la última vez que lo ví, hasta unos cuatro meses más tarde que vino a buscar las cosas que había dejado en la baulera. Cuando le fui a abrir la puerta, me saludó con ‘puñito’, ¿viste como se saludaba durante la pandemia para no acercar las caras?
Me quedé mirándolo como diciendo… what? WHAT? Cinco años de pareja y me vas a tratar como si no me conocieras??????????????
En fin… ese fue mi último vínculo. Una hermosura. Le deseamos lo mejor a Camilo.
Tremendamente, ese no fue el peor vínculo que tuve… Pero de esos otros hablaré luego.
Tuve tantas citas, tantos amantes, tanto sexo de una noche, o dos.
Soy esa persona que si te llega a decir el número de la cantidad de personas con las que tuvo relaciones sexuales… da ¿vergüenza? ¿miedo? ¿sorpresa? ¿tristeza? ¿asco? No sé.
Realmente no sé cuántos fueron. En algún momento intenté llevar la cuenta y hacía una lista.
Entre ellos los más icónicos eran: el tucumano, el del helado, el tano, tarzán, el otro tano de Nápoles que me encontró en instagram mientras viajaba.
Se me perdieron las caras… Definitivamente los nombres también. No tengo ni la más pálida idea de cuántos habrán sido.
Mi psicóloga me dijo: Si te llegan a preguntar con cuántos estuviste, vos decí… “¿Qué sentido tiene el pasado? Conozcamos nuestras versiones presentes”. O algó así me dijo…
Yo tengo algo con mentir, u ocultar mis verdades. Osea, si estoy con alguien, prefiero que sea porque esa persona me elige tal como soy… que no me juzga por conocer mi verdad.
Pero ya no estoy segura si esa es la mejor forma para conocer a alguien y formar una pareja.
Porque de eso se trata esto, de mi vida con parejas y teniendo citas, en búsqueda de pareja.
Por si las dudas, la poligamia me dijo mi psicologa que no es para mí.
Y chat gpt también me dijo “decís que sos poliamorosa y no podés sostener ni a uno”
Todo cierto.
A ver, desde la ideología del poliamor, desde la belleza de su ideal, obviamente me parece hermoso sentir que uno puede amar a muchos, que el amor no tiene límite, barreras… que el amor puede ser muy muy libre.
Pero… desde la práctica, emh… bueno, no puedo sostener ni a uno. Entonces, mejor vamos de a poco Carito, ¿NO?
No sé cómo voy a seguir encarando esto.
Iré del pasado al presente sin mucha lógica. Porque esto se escribe espontáneamente, cuando me pinte.
Pero sabemos cuál es el principal objetivo: Exponer mis citas hasta tener novio.
Y si es posible, de yapa, entenderme cada vez más.
Así arranca expocitas: Expo-Citas. Exposición de citas. Vamo a explicarlo así no quedan dudas.
Sería como, una galería de todas mis citas, de todos mis vínculos. Un delirio.
Besito, con amor.
Caro ♥

















