¿POR QUÉ ESTE MUNDO ES ENGAÑOSO?
Para comprender por qué este mundo es engañoso, primero debemos entender qué significa realmente la palabra “engañar”.
El mundo, por sí mismo, no intenta engañar a nadie. Que el sol brille con belleza no es un engaño. Que las flores florezcan hermosamente no es un engaño. Que la comida tenga buen sabor no es un engaño. Todo ello forma parte de las bellezas de la creación de Allah.
El verdadero problema está en el corazón del ser humano. Confunde lo temporal con lo permanente. Cree que lo cambiante permanecerá para siempre. Confunde una parada de paso con el destino final. Eso es, en realidad, ser engañado.
El Imam ar-Razi explica este mecanismo de la siguiente manera: la naturaleza humana busca el placer y trata de evitar el dolor. Los placeres de este mundo son inmediatos y tangibles, mientras que las recompensas del Más Allá parecen lejanas y abstractas. Esta diferencia hace que el ser humano se incline con facilidad hacia este mundo.
La solución es la fe. La fe permite que la realidad del Más Allá esté viva en el corazón. Para quien posee una fe firme, el Más Allá puede sentirse casi tan real como este mundo. A una persona así le resulta mucho más difícil dejarse engañar por los placeres pasajeros de la vida terrenal.



















