Mi inicio como actor en formación.
En mis primeros días en la ESAY, hasta el final de el primer parcial, debo decir que han sucedido más cosas de las que yo esperaba hacer, así como no me esperaba en lo más mínimo poder sentirme tan bien con lo poco que llevo en esta carrera que, de manera muy personal, considero ha sido muy enriquecedor aún con un par de meses en mi haber como estudiante. Sé perfectamente que habrá mayores retos y mejores momentos.
Antes de iniciar las clases formales, tomamos unos pequeños cursos introductorios, con el fin de contextualizar nos al método de estudio de la escuela.
Lo que más me llevo de esos días introductorios es que ni siquiera había empezado las clases como tal, y ya había aprendido algo que me hizo cambiar radicalmente mi manera de opinar; el no crear un mal vicio como es el de decirle qué hacer al compañero resultó en un silencio repentino en mi cabeza y, de no haber sido por la asertividad del profesor Francisco, creo que no hubiera sido buena mi relación con mis compañeros, cosa que ahora sé, es algo indispensable para el correcto avance del grupo.
Si pudiera decir algo que distingue al grupo, es su rapidez con la que desarrolla amistad y cariño, y se vio perfectamente en el último día de ética teatral. realizamos un trabajo maravilloso (a la hora de limpiar el salón) que me hizo entender lo importante que era para todos poder estar donde yo también me encuentro.
Mis primeros días como estudiante oficial.
Al principio me sentí intimidado, no sabía cómo serían los profesores, cómo serían de duras las materias o cómo serían mis compañeros ya en clase como tal, sentía muchos nervios, ahí es donde empezó todo a tomar color para mí. Iniciamos las clases de manera poco formal y convencional, sin embargo, fue igualmente de provechoso; las primeras clases que tuvimos fue, como de costumbre, para conocernos mejor, saber de nosotros, qué aspiraciones tenemos, entre otras cosas personales. Después, como es costumbre desde los exámenes, se comenzó toda clase física caminando por el espacio, y comparando los primeros días con el ahora, realmente ha sido abismal el cambio que se ha experimentado en cada uno de nosotros como compañeros. Las primeras dos semanas se destacaron los estiramientos en anatomía, a lo cual debíamos reconocer los movimientos usando un calentamiento que nos resultara efectivo para el entrenamiento posterior, en acondicionamiento se realizaron una serie de ejercicios básicos que tomaban el movimiento con la “conexión”, tales como caminar o trotar; en cuanto a actuación, todo se enfocó a la concentración y preparación personal, para mostrar disposición a la hora de trabajar, probamos la atención en uno mismo y conectamos el cuerpo a la respiración, para así tener un cuerpo sin tensiones y listo para realizar esfuerzos diversos. En las materias teóricas y práctico/vocales, tomó un poco más de tiempo en tomar forma y ritmo, sobre todo en lo vocal, ya que fue como si no supiéramos nada, todo fue desde cero; en lo teórico, noté la gran diferencia que tiene un profesor apasionado y uno que enseña por deber. las clases llenas de diálogo y preguntas que se intentan responder, para volver a preguntar algo nuevo, resultó inspirador para mi.
Las primeras semanas todo inició en un juego, en actuación nos relacionamos con el otro, para así decidir si jugar, seducir o pelear, cosa que resultó interesante en cuanto a los resultados, ya que me catalogaron como divertido, épico, loco, serio y contenido; fueron cosas que me di a la tarea de observar con mucho cuidado. En cuanto a las clases de anatomía, comenzamos con preguntas referentes al movimiento, para qué, por qué y cómo nos movemos, resultó intrigante, y me hizo darme una idea de los movimientos que se pueden realizar que van más allá de lo cotidiano.
Las clases continuaron después con unos trazos del cuerpo en un pliego de papel, en donde reconocimos las sensaciones del cuerpo, dolores, peculiaridades, alguna área sensible, etc., todo fue un constante clavado hacia nuestra propia mente para averiguar lo que nosotros realmente sentimos. todo esto se complementó perfectamente con actuación y con Iniciación a las técnicas de investigación, ya que en actuación realizamos círculos de atención, los cuales exigen atención, sentir al otro y contactar de manera zagas y con decisión; en cuanto a investigación, teóricamente fue muy oportuna la lectura de Plessner sobre los estratos orgánicos del hombre, lo cual me hizo reflexionar sobre la habilidad que tiene el hombre de distinguirse y saber que está ahí, y se observa a través de ese entorno y lo razona. al llevar todo esto al lado de las percepciones, noté que todo lo que estábamos aprendiendo era para comenzar a reconocernos en un entorno, en un espacio, con otros que hacen precisamente lo mismo.
Pasando a las materias que destacan lo vocal, ortofonía me ha servido de manera muy provechosa para mejorar mi respiración, al igual que la fuerza vocal; lenguaje musical se ha complementado de esto, ya que así puedo encontrar un punto en donde yo pueda dar las notas sin un esfuerzo mayor, de manera inversa, lenguaje musical me ha ayudado a que mi duración y mi entonación sea cómoda para tener una voz natural al leer y al subir o bajar de tono.
En clases posteriores, fue donde se hicieron las cualidades de uno más notorias, ya que iniciamos con desinivisión, verbalización espontánea e improvisación. Fue entonces donde salieron a la luz muletillas, tics y trabas, provocadas por mis nervios y prejuicios sobre mi desempeño y trabajo a la hora de ejecutar las acciones que se me consignaban; me sentí frustrado y decepcionado, pero fue momentáneo, decidí que eso no me haría sentir inferior a mis compañeros, así que decidí esforzarme más, para esto, le dediqué unas horas a observar diferentes obras de diversas índoles y técnicas, puse atención a los gestos, a los movimientos, a sus voces, entre otras cosas. llegué a la conclusión de que todo constaba de verse a uno mismo como una persona sin sentimientos, sin personalidad, sin opinión, sin embargo sabía que era algo temporal para poder dejarse compenetrar por el personaje y adoptar sus cualidades tanto físicas, como de comportamiento. Y además, me di cuenta que todo esto no cambiarían quien soy ahora, no modificaría mi personalidad natural.
Ciertas clases de anatomía del movimiento me ayudaron bastante, ya que aprendí a adoptar corporalidades diferentes y mimetizarme con algún animal, de esta manera pude lograr una mejor comprensión de mi cuerpo.
ESAY Teatro. Clase de anatomía del movimiento.
Fecha: Septiembre de 2017.
Después de toda la práctica y esfuerzo que le apliqué al ejercicio, terminé por pasar de nuevo, y se notó demasiado el cambio, aprendí a disminuir los gestos parásitos y a tener una mayor movilidad sin titubear y ponerme nervioso al grado de pesar demasiado lo que quería decir, cuando siempre fue lo contrario, da igual lo ridículo e incoherente que resulte la oración o frase, al final de eso trata la improvisación.
No solo se ha tratado todo de entenderse y observarse, también se trata de comprender lo que estamos haciendo desde las bases, desde la teoría de lo que hacemos, y considero que he aprendido mucho en las clases teóricas. Historia del teatro me ha sabido contextualizar en cada época y cómo se pensaba, sus bases ontológicas, filosofía aristotélica que he sabido utilizar para darle una diferente manera de crítica y observación a los temas estudiados en la materia de investigación; como extra, me ha ayudado mucho el ver pequeñas cosas de la psicología, pedagogía y sociología; he empezado a utilizarme aún más como tema de estudio y así averiguar mis reacciones y sensaciones al realizar algo artístico o incluso cotidiano.
Casi al final del parcial, decidí que necesitaba algo extra, algo en donde podría poner a prueba lo que he practicado, fue entonces que acepté ser actor para un proyecto de la optativa de dirección escénica, donde Israel Baas sería mi director. Junto a un compañero de otro grado, iniciamos las exploraciones y las intenciones en los textos. además de todo eso, me ayudó el sentirme más seguro al estar solo con una persona más trabajando conmigo, me dí cuenta que mi corporalidad era muy diferente, con mayor soltura, con mayor expresión y movilidad. decidí que debía ser así en todas mis clases físicas.
ESAY Teatro. Exploración corporal de la optativa de dirección escénica.
Fecha: Septiembre de 2017.
Al final de todo logré explotar mi expresión y mis movimientos, para así, crear uno de los personajes que mejor he interpretado en mi opinión.
ESAY Teatro. Ensayos de la optativa de dirección escénica.
Fecha: Septiembre de 2017.
La presentación tuvo bastante audiencia para ser un proyecto pequeño, pero fuera de eso, este proyecto me hizo tener mayor confianza en mí mismo para poder hacer las cosas sin tanto miedo a la crítica, me hizo recordar que la crítica en realidad es algo bueno, y de esa manera me puedo conocer a través de mis compañeros, con los cuales he hecho cosas lindas e interesantes fuera de clases. de corazón espero mejorar y avanzar aún más, y seguir haciendo esto por mucho tiempo.
ESAY Teatro. Presentación de cuento Ómnibus de Julio Cortázar.