' así que, ¿confías en que guardaré tu secreto? ' en que no había sido casualidad que mantuviese para sí toda la información que le había compartido hasta ahora. quizás, ella tenía esa respuesta que a él le faltaba. ' pensé que ya eras libre, de todos modos. dudo que cotice tan alto. ' ahora que la mirada recelosa de natsuko no seguía sus pasos, se refería. movimientos lo habían guiado casi por instinto a pararse delante de la ventrue, como si su cuerpo reconociera instantáneamente que la inmensidad que ofrecía la vista se volvería poco ahora que ella había llegado. permitió que su olfato comprobara la botellita ofrecida antes de dar trago profundo, delatando así, quizá y sin pretenderlo, la necesidad de relajarse que lo había dominado esa noche. la sonrisa que le robó interrumpió la réplica ante lo que vino después, porque, claro, sentía que el adjetivo usado se ajustaba bastante a lo que sentía. y, de cierta manera, no creía poder esconder esa realidad frente a ella. en cambio, dejó el recipiente sobre la barandilla: ' hay noches en las que me reconozco más propenso a poder cumplir mi papel, esta no es una de ellas. ' como si evitara una mirada que llegaba más allá de lo que deseaba permitir, encontró una distracción en el movimiento perezoso con el que pretendió reforzar el nudo de la chalina ajena. ' pero, perdón, no sé si te logro comprender, ¿qué es exactamente lo que te hace sentir afortunada? ' sus manos fueron a la par a los muslos impropios, buscando ejercer un pequeño amague a empujar figura opuesta hallada en la barandilla. no fue más que un suave movimiento con el que pretendió transmitir ocurrencia, una vaga amenaza que buscaba anular la indirecta obligándola a verbalizarla en esas condiciones. si ella supiese leerlo, en realidad, lo que entendería es que su mirada chispeante en ese momento solo podía indicar que el afortunado era, sin ironías, él mismo. @satcmis