ăââżâ« Je vois le bout du tunnel » +18
ăăăăă⣠privado
ăăăăă⣠23:00 p.m.
ăăăăăâ đ¶âłđâ le tunnel du petit chien
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#AutumnEquinoxVeela
#veelaandwizard #markson #jark
9 de octubre de 2017
ăflawless âș magnetic
â respuesta Ășnica â
ăă{ đđș } letâs meet! Iâll make it possible!
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Joan dejĂł caer la espalda contra uno de sus muros, respirando entre jadeos mientras dejaba el cubo de tierra en un costado, pasĂĄndose el dorso sucio por la sudada frente, dejĂĄndola sucia, pero poco importabaâ. Juste un plus⊠âmurmurĂł con el cargado acento francĂ©s, mientras Xayah cargaba una cubeta mĂĄs del interior de aquel agujero al costado de la habitaciĂłn del prefecto, agitando sus alas para elevarse y ofrecĂ©rselo al veela. Ăl sonriĂł, sabĂa que era el Ășltimo⊠por fin, el Ășltimoâ. Merci beaucoup, Xayah. âle dijo sentidamente, a consciencia de que el hada no recibĂa el gesto tan bien⊠aunque aquello era aparentemente, por supuesto.
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Se tratĂł de limpiar las moteadas mejillas, llenĂĄndoselas de tierra nuevamente, mientras arrojaba la tierra del cubo a sus propias plantas, que la recibĂan alegremente. HabĂa usado su amistad y control elemental por horas, dĂas ya, por lo que incluso sencillos movimientos eran sumamente agotadores. Cuando regresĂł, viendo el aparentemente inĂștil agujero, sonriĂł, sentĂĄndose con las piernas en Ă©l, suspirando con tranquilidadâ. Por fin⊠por fin, MĂšre⊠âsonriĂł, dĂĄndose un momento mĂĄs de apreciar el logro, antes de levantarse para poder buscar en su escritorio la carta ya preparada que habĂa hecho para ElĂan, entregĂĄndosela con bastante timidez al hadaâ. Pour ElĂan, s'il vous plaĂźt⊠âle pidiĂł, recibiendo un asentimiento acomedido antes de que el hada se alejase, sĂłlo sonriĂ©ndole.
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â SĂłlo queda esperar⊠âse dijo a sĂ mismo, en perfecto francĂ©s, mientras se dirigĂa al baño, comenzando a deshacerse de las prendas una por una. Su piel, ahora moteada en su totalidad, estaba llena de tierra de haber escarbado, dirigiĂ©ndose a la bañera que comenzĂł a llenar de agua tibia⊠ensanchando su sonrisa mientras dejaba caer unas gotas de diferentes aceites, perfumĂĄndola; Âżera demasiado cursi? ÂżEsperar a su prometido en un baño casi femenino, con velas alrededor y ropa limpia para usar despuĂ©s? Bueno, si es que siquiera iban a ponerse algo saliendo de allĂ.
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No bien entrando al agua dejĂł la tierra caer de su piel, que se ponĂa tibia y perfumada⊠sonriendo para sĂ, mirando de reojo el momento que el perrito entraba por el pasadizo, mirĂĄndole con la mejilla apoyada en la porcelana y mordiĂ©ndose el labio inferior con cierta travesura, orgulloso de que el plan funcionaseâ. La mantuve caliente para ti⊠ah~ y el agua tambiĂ©n~
(+) #JARK **** #gryslexiađđ
ăflawless De tener su forma humana, probablemente no hubiese podido adentrarse al pequeño tĂșnel del que Joan le habĂa hablado en esa carta, estaba aradecido de todavĂa ser un cachorro. Se encontraba emocionado, y su pequeño corazĂłn latĂa desbocado aĂșn cuando ni siquiera habĂa llegado al otro extremo donde estarĂa su prometido.
El sĂłlo pensar que podrĂa estar con Ă©l nuevamente cada noche, le emocionaba, acudirĂa a Ă©l sin falta. La Ășltima vez habĂa acudido al invernadero, pero sabĂa que habĂa sido muy descuidado y podrĂan haber rumores, âÂżQuĂ© hacĂa el prefecto de Gryffindor en los invernaderos con su jefe de casa?â,no querĂa meter en problemas a Joan y tampoco querĂa ser expulsado del colegio o algo asĂ.
No se percatĂł de la distancia entre la sala comĂșn y el invernadero, quizĂĄs pudo haber hecho una apariciĂłn,sin embargo, sabĂa que todavĂa era peligroso para Ă©l al no haberlo practicado lo suficiente, sin embargo, poco le importaba la distancia o las limitaciones⊠¥VerĂa a Joan cada noche otra vez!, ÂĄDormirĂa con Ă©l!, no necesitaba mĂĄsâŠ
En cuanto atravesĂł el umbral y llegĂł al invernadero se encontrĂł con el veela observĂĄndolo, y esa sensaciĂłn de calidez inundĂł todo su cuerpo, no se explicaba aĂșn como estuvo tanto tiempo alejado de Ă©l⊠ademas, era delicioso el aroma proveniente de la bañera⊠¿o serĂa acaso el mismo Joan?
Las palabras del veela le hicieron sonreĂr aun cuando no lo pudiese ver, fue entonces que se percatĂł de las velas a su alrededor. No tardĂł mucho en avanzar hacia la bañera mientras regresaba a su forma humana, acuclillado en la bañera sĂłlo para dejar un beso sobre la cĂșspide de su nariz. -ÂżMe dejarĂĄs entrar? -Dijo en un tono juguetĂłn con una pequeña sonrisa complice.
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Su mirada fue de arriba a abajo en el pequeño canino que estaba ahora en su habitaciĂłn; Âżpor quĂ© siempre su sola presencia le hacĂa sentir an vulnerable? SabĂa que era incorrecto que hubiese llegado a tales extremos sĂłlo para poder estar con el menor⊠sin embargo ÂżcĂłmo evitarlo? El cuerpo le pedĂa de ElĂan, sin Ă©l no podĂa dormir, estaba dĂ©bil y⊠bueno, todo lo que acompañaba al hecho de no tener a su alma gemela consigo. No podĂa evitarlo⊠no definitivamente no, mucho menor cuando el menor volvĂa a tomar su forma humana, haciĂ©ndole latir el corazĂłn a mil por hora⊠¿habrĂa notado el nada-sutil ambiente sensual que habĂa creado para Ă©l? ÂĄJoder! QuizĂĄ al menos tuvo que haber preparado una mesa⊠bueno, tenĂa que ofrecer de cenar, mĂĄs que a sĂ mismo, en realidadâŠ
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Y toda esa carga casi sexual se volviĂł tierna cuando le besĂł sobre la nariz, haciĂ©ndole sonreĂr, ÂżcĂłmo podĂa hacerle sentir cosas tan diferentes al mismo tiempo? Era increĂble, perfecto⊠no sabĂa cĂłmo mĂĄs definirlo. MoviĂł el rostro suavemente, para que sus narices se rozasen, en un gesto aĂșn sumamente mimoso, apretĂĄndose el labio inferior en una mordida sutilâŠâ ÂżPor quĂ© estĂĄs tardando tanto? âle preguntĂł a media voz, demasiado cerca de aquella sonrisa cĂłmplice como para resistirse. Su cabeza se recargĂł contra la porcelana, mirĂĄndole con fijeza y adoraciĂłn⊠en verdad Joan jurarĂa que ElĂan se habĂa vuelto mĂĄs encantador durante su tiempo en Polonia.
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Se hundiĂł un poco mĂĄs, metiendo bajo el agua perfumada los moteados hombros, dejando que el agua le llegase a las mejillas igualmente cubiertas a medio camino y sus ojos de ahora largas pestañas cerrados. SentĂa toda la piel sumamente caliente⊠era delicioso, muchĂsimo, pero sabĂa que habĂa algo que podĂa sentirse mejor. Fue por ello que volviĂł a abrir sus ojos, mirĂĄndole de reojo, separando sus piernas de a poco⊠sus muslos dejaron espacio entre ellos, mientras sus rodillas llegaban hasta las orillas de la bañera, en una clara insinuaciĂłnâŠâ Mon amour⊠? âhablĂł con voz sutil, con sus piernas teniendo muy ligeros tembloresâ. Entra⊠ya. âpidiĂł, en un claro doble-sentido, por si no habĂa visto las manos sobre sĂ mismoâŠ
ăflawless ÂżCĂłmo es que para Joan era tan sencillo causarle tales emociones?, no tardĂł en deshacerse de sus propias prendas mirando al veela con una sonrisa juguetona mientras fingĂa demorarse mĂĄs de lo necesario al retirar su camiseta. Cuando finalmente se encontrĂł desnudo frente a la bañera con su prometido, se apoyĂł sobre la orilla de esta para entrar; acomodĂł uno de sus pies con cuidado para despuĂ©s apoyar el otro dentro de Ă©sta, acercĂĄndose a Ă©l entre sus piernas.
ApoyĂł las manos sobre la bañera a cada lado del cuerpo de su prometido, dĂĄndole una sonrisa mientras se inclinaba poco a poco sobre Ă©l hasta unir sus labios con los de Ă©l, cerrando sus ojos y disfrutando asĂ del tacto que le brindaba ÂĄHabĂa extrañado tanto sus besos!, ÂĄsus labios!
-Te extrañé tanto⊠-MurmurĂł contra los labios del veela sin poder ocultar la sonrisa que aparecĂa sobre sus labios. Lo habĂa echado tanto de menos durante el tiempo que permanecieron lejos, necesitaba de Ă©l, mĂĄs de lo que su prometido siquiera podrĂa imaginar, probablemente mĂĄs de lo que Ă©l pensaba⊠Pero ahora se encontraba ahĂ, ahĂ frente a Ă©l, en aquella tina perfumada, dĂĄndole esa mirada que lograba estremecerlo por completo.
SabĂa el riesgo que llevaba que alguien los atrapara asĂ pero, ahĂ en esa habitaciĂłn del invernadero era su lugar seguro, era un lugar seguro para ambos, y sĂłlo ellos existĂan ahĂ, sin interrupciones, sin un âalgoâ que los separase. Joan se habĂa convertido en un todo para ElĂan; y reunirse cĂłmo lo habĂan hecho en ese momento era algo que, sin duda, habĂa anhelado desde que fue a recogerlo en el aeropuerto.
Su mirada permaneciĂł embelesada por unos instantes en los ojos de su prometido para despuĂ©s llevar una de sus manos, hĂșmedas ahora, hacia el rostro adverso, acunando su mejilla asĂ y unir sus labios una vez mĂĄs con Ă©l, en un beso mĂĄs profundo y con aires casi demandantes, pero tambiĂ©n en un tacto cargado de cariño, deseaba hacerle sentir cuanto le amaba, aunque fuese una pequeña parte de todo lo que dimensionaba aquel sentimiento.
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Su mirada no se despegĂł del animago en ningĂșn momento; y es que el cuerpo de ElĂan era un completo milagro, el milagro de Joan. Tan bien torneado, esos mĂșsculos de Cazador y esos muslos⊠oh, ÂżcĂłmo no ponerse completamente cuando se le presentaba de esa manera? ElĂan combinaba una excitaciĂłn carnal y sexual con el dulce tacto del alma gemela; era algo Ășnico que colmĂł a Joan en el momento que el menor se adentraba a la bañera, colocĂĄndose entre sus piernas, encontrando el lugarcito reservado sĂłlo para Ă©l y adueñåndose de Ă©l.
El beso llenĂł el cuerpo del veela en un placer que trascendĂa lo fĂsico, los labios de ElĂan eran tan tiernos, cĂĄlidos y poseĂan ese sabor que, por Dios, le iba a hacer llorar de pura felicidad. Sus manos ascendieron para encontrarse en los costados del rostro ajeno, sosteniĂ©ndole las mejillas con total entrega, correspondiendo aquel beso con la entrega que estaba reservada sĂłlo para Ă©l, su alma gemela.
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â Tu me manques, mon amour⊠âhablĂł con un fuerte acento francĂ©s, mientras una de sus manos se mantenĂa en el rostro ajeno, con la otra colocĂĄndose suavemente sobre el dorso ajeno, acariciĂĄndole antes de sumirse en ese beso que, mĂĄs intensamente que antes, le llenaba el alma. Era un contacto lleno de pasiĂłn, calor, entrega⊠sus labios se movĂan contra los de ElĂan, los acaparaban, y cada roce le hacĂa vibrar el alma, era tan ardiente, deliciosoâ. Oh, Gaga⊠âsuspirĂł contra su boca, mientras elevaba un poco sus piernas para que sus muslos atrapasen el cuerpo ajeno; no eran para nada como las de ElĂan, sus extremidades eran esbeltas y poco torneadas, aunque bien marcadas. Ahora, la piel antes lechosa estaba cubierta de pequeñas pecas, cubriendo en totalidad la antes virgen tez; apenas se podĂa ver saliendo del agua, y sin dudas tener el cuerpo ajeno sobre el propio pasarĂa a volverle loco.
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AprovechĂł la posiciĂłn, apretĂĄndole el labio inferior y tirando un poco de el, levantando un poco la pelvis⊠hipnotizado por el calor ajeno, el aroma perfumado, y su rostro completamente acaloradoâ. No sabes⊠cuĂĄnto te pensĂ© allå⊠âmurmurĂł con apenas una pequeña sonrisa, una traviesa, bastante conmovido y amado en la intimidad que entonces compartĂan⊠eran uno allĂ, siempre lo habĂan sido, siempre lo serĂanâ. Y⊠sĂ, a veces, de esta forma⊠âle confesĂł con muy poco secreto, bajando su mano el dorso ajeno para transitar por su brazo, acariciar su hombro, deslizarse por su pecho⊠abajo y mĂĄs abajo hastaâŠâ. ⊠y⊠asĂâŠ~