La maestrĂa del amor
El amor es incondicional.Â
El miedo está lleno de condiciones.Â
el camino del miedo, te amo si permites que te controle, si eres bueno conmigo, si te ajustas a la imagen que he creado de ti.Â
Construyo una imagen de cĂłmo deberĂas ser, y dado que no eres y nunca serás como esa imagen, tĂ© juzgo por esa razĂłn y te declaro culpable.Â
En muchas ocasiones, incluso llego a sentirme avergonzado de ti porque no eres lo que yo quiero que seas. Si no te ajustas a la imagen que yo he creado, me avergĂĽenzas, me enfureces, no tengo la menor paciencia contigo. SĂłlo finjo ser amable.Â
En el camino del amor no hay ningĂşn «si»; no hay condiciones.Â
Te amo sin que hayan razones ni justificaciones de por medio. Te amo tal como eres y eres libre de ser tĂş mismo.Â
Si no me gusta tu forma de ser, entonces será mejor que busque a alguien que sea como a mĂ me guste.Â
No tenemos el derecho de cambiar a nadie y nadie tiene el derecho de cambiarnos a nosotros.Â
Si cambiamos será porque nosotros queremos cambiar, porque no queremos seguir sufriendo.
Don Miguel Ruiz














