Hace unos días me sumergí en el último libro de memorias de Patti Smith, digo ‘me sumergí’ porque así fue, no pude parar de leerlo. Desde la segunda página me emocionó hasta las lágrimas por su delicadeza y profundidad y la misma sensación se mantuvo a flote hasta el final del libro. Patti siempre quiso ser escritora, su relación con la literatura y las palabras apareció de forma temprana y su madre se encargó que ese fuera uno de los lenguajes que más las conectara, incluso se podría decir que el único que las acercó. Este libro se sintió como recorrer la vida en círculos, como el ouroboro que se muerde su propia cola simbolizando la vida, la muerte y el renacimiento, la trascendencia y la eternidad. En estas página la autora navega por sus pensamientos que desde niña la impulsaban con una fuerza indómita a descubrir el mundo, a no tener miedo de ser diferente, a sacar la voz, a creer en su capacidad de doblegar sus temores e inseguridades y abrirse camino en la poesía, en la música y, por sobre todo, a permitirse vivir bajo sus propios términos. Patti Smith es referente, es inspiración, es la artista que quiso ser y no la que quisieron moldear, pero ella se define como un conejo, un dibujo animado de taxidermia que cae por el espacio, una pieza de plata que quema las yemas de los dedos de un niño que alarga la mano, una espina que toca a la abuela que ya no es de ella, es la mano de su abuela que confeccionó encajes, esos dedos que nunca tocó y las caricias que no sintió, se define como el nudo de pelo en el cepillo de su madre, es la mentira que llevó a otra mentira, es la terraza de los suspiros. En sus palabras, Patti dice: soy un recuerdo. Así este libro se siente una bienvenida, pero también una despedida, una que te deja sin aire y te hace recordar que todos y todas cargamos con una historia que nos define y no nos suelta, una historia en la que hemos caído, pero quizás, muchas veces más hemos triunfado, una historia que a veces se retuerce porque la línea narrativa de nuestra vida también carga con otros arcos que ya vienen torcidos y no está en nuestras manos enderezarlos, solo queda hacer el contrapeso y vivir.-
Las radiantes memorias definitivas de uno de los más grandes iconos de nuestro tiempo, ganadora del National Book Award: un canto a la creación, el amor y la esperanza.
«Dios susurra a través de una arruga en el papel pintado», escribe Patti Smith en estas extraordinarias memorias en las que, desde su primer recuerdo hasta sus actuales inquietudes, teje un inolvidable relato de una vida consagrada a la belleza, la música, la poesía y el amor.
Nacida en el seno de una familia de clase trabajadora poco después de la Segunda Guerra Mundial, su infancia dickensiana transcurre entre desahucios y enfermedades, alternados con juegos y libros de cuentos que le abrirán las puertas de un mundo lleno de magia y sueños de libertad. Pronto descubre en Arthur Rimbaud y Bob Dylan los modelos para sus propios poemas y canciones, y en Nueva York, un nuevo territorio artístico donde formar una banda y componer discos tan legendarios como Horses y Because the Night. Amor y familia, pérdida y reconstrucción y, siempre, la escritura serán las constantes de una trayectoria vital impulsada por la libertad artística y el poder de la imaginación para transformar lo cotidiano en sagrado, lo común en mágico y el dolor en esperanza.
Salió el 6 de Noviembre de 2025.
Gracias Valentina por el aporte a la Revista.