Sábado en Paraná :)
Feria de editoriales: Abrazo, Engaú, Maquinita, Neutrinos y Nutrias.
Lecturas: Ana Cornejo e Imanol Hammurabi Rodríguez MacLean
DJ Fer Bruera
I'd rather be in outer space 🛸

Cosmic Funnies
Cosimo Galluzzi

JBB: An Artblog!

titsay
Acquired Stardust
todays bird
🪼

⁂
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Not today Justin

Product Placement
RMH

pixel skylines
cherry valley forever
Jules of Nature
$LAYYYTER
styofa doing anything

seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Malaysia

seen from France
seen from Germany

seen from United States
seen from Italy

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Canada
seen from China

seen from India
seen from Argentina

seen from Malaysia
seen from France
seen from Brazil

seen from Malaysia

seen from Netherlands

seen from United States
seen from Canada
@edicionesneutrinos
Sábado en Paraná :)
Feria de editoriales: Abrazo, Engaú, Maquinita, Neutrinos y Nutrias.
Lecturas: Ana Cornejo e Imanol Hammurabi Rodríguez MacLean
DJ Fer Bruera

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Cumplimos quince años, ¡increíble pero cierto!
Y lo queremos celebrar de la mejor manera: escuchando poesía.
Festejamos también la nueva vida de Nutrias.
El sábado 9 de mayo a las 18.30h en Loyola 514, Villa Crespo, CABA.
Lecturas de:
Valeria Tentoni
Isol
Carolina Rack
Matías Heer
Libros a precio amigo.
Les esperamos!
Los libros de Neutrinos se encuentran en la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Del 23 de abril al 11 de mayo de 2026 en La Rural.
Pabellón Azul, Stand 525 de B&R Distribución - Catálogo completo.
Pabellón Ocre, Stand 3017 de la provincia de Santa Fe - Catálogo parcial.
Entrevista a Laura Vazquez, autora de La mano de la mano (Neutrinos, 2022), por Luna Miguel
Nos topamos con esta interesante entrevista que Luna Miguel le hiciera hace una década a Laura Vazquez, poeta francesa, a propósito de la publicación de su primer libro, La main de la main (Prix de la Vocation, 2014), que editamos en Argentina en 2022 bajo el título La mano de la mano, con traducción de Miguel Ángel Petrecca. La edición de Neutrinos, de hecho, fue la primera vez que Vazquez, nieta de españoles refugiados, fuera publicada en el mundo hispanohablante.
Reproducimos una selección de fragmentos de la entrevista, y dejamos a mano el link de la entrevista completa.
Todos los días ocurren cosas inmensas, todo el tiempo. Hasta las cosas más pequeñas son demasiado grandes, más grande que nosotros, la vida es muy grande, tenemos que ser inmensos con ella para que la poesía llegue.
Yo soy muy activa porque la poesía es activa, nunca se para, en la muerte la poesía está viva también, está viva todo el tiempo.
Empecé a escribir muy joven, inventaba pequeñas oraciones, luego historias, y luego leí todos los libros de la biblioteca de mi pueblo, libros bastante clásicos, descubrí mundos increíbles, potencias más grandes que yo pero que viven en mí, que viven en todo. ¿Quién puede hablar de la luz de la tarde o del sabor del guacamole? Nadie, nadie puede hablar realmente de eso, no se puede hablar, es imposible, no funciona, siempre se pierde algo, pero podemos hacer poesía. Después, hice estudios de letras (ahora estoy terminando mi tesis). Y luego me fui de Francia, estuve viviendo en Barcelona y más tarde en Sevilla, en esa época conocí a Clara de Asís, una chica que hace música, con quien empecé a hacer lecturas de poesía y performances en lugares alternativos, y sentí que mi poesía se volvía más libre, ya no había límites, si quería gritar el grito era poesía, si quería callarme el silencio era poesía.
Durante noches y noches y días soñaba con la escritura, es exactamente lo que tengo que hacer en la vida.
He escrito un texto que se llama La main de la main, después de haber leído una traducción de las cartas de Iván el terrible. Son increíbles, locas y majestuosas. Fue una lectura que me dio mucha fuerza, una enorme energía, muchas ideas y muchas melodías y escribí varios poemas, los escribí muy rápido, y se convirtieron en La main de la main.
Mi sueño en literatura es escribir el mejor texto del mundo, el más fuerte, el más grande, quiero sentir en el momento de escribir las mayores emociones del mundo, las fuerzas más grandes, estar completamente en el momento y sentir todo, atravesar todo, vivir todo, amar todo, destruir todo.
Yo creo que tenemos derecho de estar un poco locos, un poco obsesionados, tenemos derecho de creer en dios o de creer en lo que sea o de no creer en nada, tenemos que recordar que podemos tener imaginación, fuerza o locura, en todos los ámbitos, a todos los niveles, tenemos derecho a eso, de creer en lo que creemos, eso es lo mejor que tenemos.
Adquirí esta edición bilingüe de La mano de la mano, de Laura Vázquez, con versiones al español de Miguel Ángel Petrecca en nuestra Tienda Virtual (envíos a todo el país).
Amigues les esperamos en este nuevo rincón en Paraná, Entre Ríos, al que le estaremos dando vida.
Lectura de poesía de Julián Bejarano y Daiana Henderson.
Libros de Neutrinos y Nutrias a precio super promocional.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Compartimos el primer capítulo de Una vida por delante, de Oscar Taborda, publicado por Neutrinos.
M
Volvía en barco desde el sur de Brasil. Recién habíamos zarpado y sobre la margen derecha del río, en medio de la vegetación, desfilaban los fondos de un viejo cementerio. Navegábamos tan pegados a la costa que de un salto se podía llegar a tierra firme. Supongo que en algún momento tomé impulso y salté, porque más tarde caminé por un campo verde, con el sol en la cara, hasta que oscureció. A veces llevaba al hombro un mono o un loro, no sé bien. Había una ruta, comencé a bordear la sombra de un montecito de palmeras y, al doblar una curva, se asomó una ciudad en miniatura que parecía iluminada por antorchas. Las calles eran estrechas, alrededor de la plaza los comercios todavía no habían cerrado y flotaba en el ambiente un espíritu festivo, como si fuera carnaval.
Un tipo quiso robarme. Tironeó de la cartera, pero no me la pudo sacar. Lo alcé por los hombros, lo llevé al zaguán de la casa más cercana y lo arrojé por el hueco de la escalera. Me asomé, había al menos tres subsuelos, pero no vi nada. Ni siquiera oí un ruido que me indicara que había terminado de caer. Volví confundido a la mesa del bar, otra vez frente a mi vaso de vino, y al rato veo que el tipo aparece de nuevo, aplastado y con la forma de una caja de pizza. Aun en su nueva condición persistía en su propósito. Aproveché entonces esta vez que tenía atado a su cuello un piolín y lo ahorqué. Estábamos en una calle empedrada y con un poco de declive.
Desde la calle había que bajar una rampa de unos diez o quince metros hasta llegar al baño público. Dos mujeres esperaban en la cola. Cuando el baño se desocupaba, había que ir hacia el paso disimulado entre el seto de ligustrinas, subir tres escalones, evitar un charco de agua y abrir una puerta blanca. A mi turno hice ese recorrido con mi hato de ropa. Cerré la puerta detrás de mí, la dejé sin traba y entré a una gran habitación semicircular. En algún lado estaría la caldera. Unos azulejos viejos cubrían las paredes. Pronto vi al fondo el cuartito de la ducha, y me encerré preguntándome cuánto les llevaría a quienes estuvieran afuera darse cuenta de que podían usar el resto de las instalaciones sin necesidad de hacer ninguna fila. Dejé mi hato y la toalla en unos caños que sobresalían arriba de donde alguna vez debió haber un inodoro, y ya había comenzado a desvestirme cuando descubrí junto a la ducha una nueva puerta, más angosta y con barrotes, que conducía, creo, a un patio trasero. Del otro lado uno de mantenimiento trataba de abrirla, pero al verme desistió y le puso candado.
Me bañé con un hilo de agua. Una puerta vaivén de madera, manchada con cloro, me separaba de un baldío que terminaba en una cerca. Había ropa colgada, corpiños y enaguas, y en la penumbra, como venido de la prehistoria, deambulaba una especie de tero gigante. Creí que iba a degollarse con el alambre del tendedero, pero no. Fue y vino tramando un plan de escape, apretando el pico con furia, los ojos por salírsele, y así siguió mientras estuve. Todavía medio enjabonado me sequé y vestí. Crucé una pasarela ferroviaria, muy larga, mirando el piso y los vagones detenidos, y llegué a la playa de estacionamiento donde supuestamente guardaba mi auto. Parece ser que para identificarlo había que atender al dibujo de los neumáticos. No podía recordar cómo era, y el sereno, que tenía puestos una chaqueta militar y un gorro mugriento, con el pelo recogido en una trenza, comenzó a sospechar que yo era un ladrón. Traté de persuadirlo y rebusqué alguna documentación en mis bolsillos, pero un billete rojo fue mucho más convincente. Aun así renuncié a dar con el auto y jugando con sus llaves salí del lugar para sentarme contra el escaparate de una librería. A un par de cuadras se veía la fronda negra de los árboles a la entrada de una casona, y me acosté largo rato en un banco, bajo las estrellas, junto a una fuente que en su centro tenía un angelote que alzaba un pescado blanco.
Un manco con capote, que además rengueaba y era jorobado, se acercó y me dio un vaso de agua. El agua podría haber sido envenenada, porque hilos brillantes, como los Sea Monkeys, todavía flotaban en un remolino. Puse el vaso en el suelo, sin tomar un sorbo, pero aun así agradecí la atención. Me levanté y saludé, el manco me hizo una reverencia y comencé a caminar para llegar al puerto, que intuía no estaba muy lejos, pero después de andar unos pasos, al ver las luces de la calle principal, toda engalanada, con esos dragones de papel y los fuegos artificiales que brillaban en el cielo, no pude contenerme y, al igual que los lugareños, di la vuelta al perro. Muchos llevaban sombrero. Me dieron uno también. Era de paja y tenía un agujero en la copa, por donde como un idiota pasé la mano varias veces. Me hizo feliz hacerlo. Había una callecita en forma de espiral que imitaba una pintura muy conocida, cuyas reproducciones suelen colgarse en los consultorios médicos. Había por el suelo muchas latas de cerveza vacías. Aplasté unas cuantas. Estaba acompañado circunstancialmente por una joven que festejaba mis chistes. Le pagaban para eso.
Igual que en las películas, un cartel sobre la vidriera de un comercio ofrecía trabajo. Saqué el cartel y lo llevé al mostrador. Una doble de Irene Papas estaba atrás de la caja registradora. Llamó al dueño por el pasaplatos que conectaba a la cocina, y desde el interior llegaron ruidos de ollas y sartenes, el crepitar de papas en aceite, antes de que se asomara la cabeza del cocinero arriba de una bandeja de acero inoxidable regada de sangre. El empleo tenía algo que ver con minerales. Me llevé piedras en un bolso que cargué a la espalda, con la idea de aprender someramente los rudimentos de mi nueva profesión.
Disponible en nuestra Tienda Online.
Link permantente
Diario Perfil. 4 de enero de 2025.
Taborda se materializa
Por Quintín
La primera novela de Oscar Taborda (Rosario, 1959) es de las mejores que haya publicado un escritor argentino en este siglo. Es cierto que Las carnes se asan al aire libre (1996) es del siglo pasado, pero se reeditó en 2016. La obra de Taborda era escasa (dos poemarios y dos novelas) y lo sigue siendo después de su último libro, Una vida por delante, publicado en 2025 por la editorial rosarina Neutrinos. Además, tiene solo sesenta páginas, que alcanzan para que sea uno de los libros del año que acaba de terminar.
No sé si hay un libro así, que experimente de esta manera. Tal vez se podría invocar a Raymond Roussel y sus famosos “procedimientos”. O a la escritura automática surrealista. Pero tal vez no corresponda. No lo sé. Solo puedo decir que Una vida por delante (ya el título es un enigma o una ironía) propone una literatura alejada de la que se vende, se premia, se reseña y se elogia. Es otra cosa. Está separada en siete capítulos que tienen como título las que podrían ser las primeras letras de los días de la semana (desde “M” para miércoles a “M” para martes) y tienen unas diez páginas cada uno. Todos cuentan las aventuras oníricas del narrador, que va hilvanando imágenes y escenas en las que deambula por lugares que bien pueden ser una versión más bien arcaica de los barrios periféricos de Rosario y de sus alrededores.
La lectura de Una vida por delante es al mismo tiempo agotadora y amena. La condición para hacerla tan atractiva es prestar una atención algo superior a la habitual frente a la ficción. Es que, a diferencia de los libros habituales, aquí las oraciones no están implicadas en los anteriores, no se deducen del contexto ni de algún plan que se adivine tras lo narrado, por lo que se debe deponer la habitual pereza a la que induce la narrativa convencional bajo el pretexto del suspenso que lleva al lector de la nariz y le hace pasar todo por alto. Taborda tampoco usa otros mecanismos habituales que molestan la lectura, como el exhibicionismo lingüístico o el ocultamiento del sentido. La escritura de Taborda es límpida, fluida, divertida, imaginativa, y no padece del vicio de la impostación: es plenamente literaria. Funciona como si el autor hubiera incorporado a la vigilia la capacidad de los sueños de moverse en el tiempo y el espacio sin dejar de ser precisos e intensos cuando se detienen en alguna parte. En esos capítulos puede ocurrir que al protagonista le sucedan diez cosas en cinco lugares, sienta otras tantas emociones y se encuentre con familiares, novias o desconocidos que están en un plano de igualdad como personajes.
Hay otro mérito en Una vida por delante. Se puede pensar en ella como una novela fluvial: el río, los cauces de agua, la navegación están en cada página. También es una novela ferroviaria, aunque más por la presencia de rieles que de trenes, pero esa ausencia está compensada por la multiplicidad de otros medios de transporte: como novela en perpetuo movimiento, no omite los vehículos. Esos elementos dejan un sabor que le da a la arbitrariedad del sueño un arraigo material, que remite al de Las carnes, acaso la novela más material de estos años. Hay una continuidad en el esporádico Taborda, un caso infrecuente de apuesta a la renovación de la literatura argentina. De a sesenta páginas, pero vamos avanzando.
Más información sobre Una vida por delante.
Adquirilo en nuestra Tienda Online.
Nota completa en Diario Perfil.
🏹 Última actividad del año en Rosario! 👉 A partir del libro "Escucha Cuántica" (ed. Dobra Robota), de la compositora norteamericana Pauline Oliveros, su amigo y colaborador Alan Courtis inventa ejercicios prácticos orientados a explorar diversas formas de conexión entre la escucha y el universo cuántico. Esto redobla la propuesta del Deep Listening, también diseñado por Oliveros y difundido por Courtis, y expande sus posibilidades perceptuales y cognitivas. Se trata de una actividad que lleva a activar una escucha de la propia escucha. No es necesario tener conocimientos previos. Recomendado para artistas, poetas, músicxs o cualquier persona que valore la escucha como parte de su práctica. Con tu inscripción tenés un 25% de descuento en cualquier libro de Neutrinos y Nutrias Espaciales para el arbolito 🎄
Y el jueves, Alan presenta su libro "Polar noise: Diario de una gira ártica" (ed. Mansalva), seguido de una Performance Sonora basada en esa increíble experiencia. En Feuer, Rosario.
Neutrinos: últimos 50 títulos :-)
Conocé o descargá todo nuestro catálogo aquí.
Conseguilos en nuestra Tienda Online.
Poesía y política: Martín Rodríguez y Santiago Llach
Por Walter Lezcano
Revista Ñ, 10 de diciembre de 2025
Una generación, si es que eso existe, es cualquier cosa menos un todo homogéneo y compacto. Lo único que no se mueve es la muerte; por eso, una generación que está vivita y coleando, necesariamente, es algo caótico y en pleno movimiento hacia su interior. Y si se quiere ver toda la foto y no perderse nada, hay que tomar distancia. La distancia más atractiva siempre es el tiempo, que pasa, corre, vuela, y asienta las cosas en determinado momento.
Cuando pensamos en la poesía argentina, los años 90 aparecen como una época que produjo un sentido de ruptura, visibilidad, mística y renovación para quedar fijada en un punto del almanaque. Ahí, pensado desde este presente histórico, una generación quedó cristalizada en cierto imaginario lector, si es que eso todavía es posible. Poesía mundial (Neutrinos), de Martín Rodríguez, y Padres y maestros (Híbrida), de Santiago Llach, dos obras reunidas de poetas que comenzaron a publicar a fines de los 90, nos llevan a considerar que una generación es algo mucho más complejo que lo que se ubica entre dos fechas.
Rodríguez (Buenos Aires, 1978) es un poeta que encara su trabajo con la palabra desde múltiples frentes (lo microhistórico, lo coloquial, los resquicios que dejan las instituciones) que se van superponiendo; finalmente esos ríos de sentidos parecen confluir en el océano de la política en su sentido existencial, cargado de temor, violencia y temblor. ¿Cómo se vive cuando la subjetividad vive aplastada por la opresión de un sistema tan desigual?
Algunos títulos suyos son evidentes: Maternidad Sardá, Paraguay. Pero Rodríguez nunca se rinde a la consigna partidaria ni al encantamiento de la extorsión simplista; sus versos arrasan con la simplicidad buscando enloquecer cualquier sentido común respecto de todos los discursos alrededor de “los pobres”. Es un posicionamiento –mirar el mundo desde el llano– que se sostiene de 1998 a 2018.
En Padres y maestros, Santiago Llach (Buenos Aires, 1972) escribe al comienzo: “Soy hijo de mi época, una que como tantas creyó ser la primera en bajar a la belleza del pedestal”. En un período que va de 1995 a 2024, en que la mitad de los textos son inéditos, Llach vence la cronología para mostrar un camino que se puede decir evolutivo.
La aventura va de un afuera territorial (los devenires políticos nacionales) hacia un adentro íntimo (el cuerpo y sus sensaciones de finitud). El poeta mira su viaje y encuentra un comienzo cargado de confrontación política, sí, partidaria (Los compañeros, Aramburu, Muchacha kirchnerista) para, más acá en el tiempo, encontrar caminos que conjugan melancolía, reflexión y búsqueda de comprensión no lineal ni simple (por más que los versos seas engañosamente sencillos en “Padres y maestros”, “Hablé con vos en sueños”, “No soy todo oídos”) sobre el afecto trascendente.
Dos libros logran dialogar cuando pueden hablar de universos parecidos, pero la lectura hace que estallen hacia zonas diferentes. Poesía mundial y Padres y maestros son extraordinarios porque encarnan tiempo y, sin embargo, no quedaron fijados por la cárcel generacional: siguieron fluyendo hasta resonar en nuestro presente.
Más información sobre Poesía mundial: 1998-2018, de Martín Rodríguez.
Adquirí Poesía mundial en nuestra Tienda Online.
Link a la nota en Revista Ñ.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
🌈 Pasamos por aquí a felicitar a la querida Roberta Iannamico 🌞
Su libro EL ARTE DE ESCRIBIR AL SOL, editado por Neutrinos, fue reconocido con Mención Especial en los Premios Nacionales a la Producción Científica, Artística y Literaria en la categoría Poesía del período 2019-2023, otorgados por la Secretaría de Cultura de La Nación.
El jurado estuvo integrado por Claudia Masin, Natalia Romero y Clara Muschietti. Felicitamos también a los demás poetas premiados: Beatriz Vignoli, Alicia Genovese, María Teresa Andruetto, Osvaldo Bossi y Andy Nachón. Viva la poesía argentina y las editoriales independientes que acompañan su crecimiento 💙
Podés adquirir este y otros títulos en nuestra Tienda Online.
Avalancha, Santiago Venturini
Poesía argentina ISBN 978-987-4430-39-7 Año 2025
«Aunque toda vida está perdida desde antes de tenerla, algo nos obliga a agradecer el tiempo de la respiración. Respiramos mejor por un muerto que nos recuerda cómo somos y cómo no faltamos cuando el aire se nos termina. En el presente, el poder de un muerto se hace infinito, le queda tu vida por delante. En avalancha, todo se acelera en un solo lugar. Ese cuerpo que canta mareado pero demasiado vivo y mira sus marcas para reconocer qué amontonó, dónde le duele, con quiénes quiere estar y si acaso fuera posible volver al río Salado brillando bajo el sol como si fuera eléctrico.» —Franco Rivero
Santiago Venturini nació en Esperanza en 1981. Vive en la ciudad de Santa Fe, donde trabaja como profesor en la carrera de Letras de la Universidad Nacional del Litoral y como investigador en el área de Humanidades del CONICET. Publicó los libros de poesía El exceso (Torremozas, España, 2008; Premio Poesía Joven de la Fundación Gloria Fuertes), El espectador (Gog y Magog, 2012), Vida de un gemelo (Ivan Rosado, 2014), En la colonia agrícola (Ivan Rosado, 2016), Un año sentimental (Caleta Olivia, 2019) y Una forma de llegar al futuro (Gog y Magog, 2022), y el libro de prosas breves Pequeña enciclopedia mental (Ediciones UNL, 2024).
Disponible en nuestra Tienda Online.
Pirámide, Valeria Tentoni
Poesía argentina. 2025 ISBN 978-987-4430-37-3
«Valeria Tentoni construye pequeños templos; en este caso, uno con forma piramidal cuya cúspide sabe de antemano inalcanzable. La poesía es el talismán que le permite llegar a un color, a un entendimiento o a un estado de animalidad capaz de alumbrar el camino que la mente y el pensamiento apenas logran atisbar. Con soltura y sabiduría, brinda atención a los ciclos naturales en los que la vida y la muerte se desenvuelven sin fricción. Se sienta en lo oscuro a esperar la llegada de la luz, con un poema en la mano, siempre dispuesta a empezar de cero.»
Valeria Tentoni nació en Bahía Blanca, vive en Buenos Aires. Publicó los libros de poesía Batalla sonora, Ajuar, Antitierra, Hologramas, Piedras preciosas, Pirámide y Emociones lentas, reunión de su poesía más reciente. Es autora de los libros de relatos El sistema del silencio y Furia diamante, de libros ilustrados como Viaje al fondo del río y ¡Quién iba a decir!, y del ensayo El color favorito.
Disponible en nuestra Tienda Online.
Amigos de México! Este lunes, 1 de diciembre, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, ISOL estará firmando ejemplares de su libro de poemas, Yo no era nadie y estaba bien. A las 17 h en el stand NN33 de Neutrinos, junto a Cooperativa Editorial TYPEO.
Nos vemos!
Queridos amigos de México y alrededores. Estamos muy felices porque este año participamos por primera vez en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, una de las más importantes y concurridas del mundo. Nos encuentran en presencia, de la mano de Cristhian Monti, y con todo nuestro catálogo en el Stand NN33 del Área Internacional, junto al la Cooperativa Editorial TYPEO. Además, el lunes 1 a las 17 h ISOL va a estar en el Stand firmando ejemplares de su libro de poemas Yo no era nadie y estaba bien. Los esperamos!! ❤️

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Jueves 20 y viernes 21 de noviembre, vamos a estar presentes en la Feria de Editoriales del Festival Internacional de Poesía de Rosario, nuestra festividad favorita del año since 1993. La Feria es en el Cultural Fontanarrosa, en paralelo a las lecturas de increíbles poetas invitados, como Marília Garcia, Luz Pichel, Eva Costello, Mario Montalbetti, Matías Heer, Violeta Kesselman, y muchos otros.
Chequeen la programación y los invitados en la página web del Festival.
Sábado y domingo estaremos participando de LA LETRA INFINITA, encuentro de edición artesanal y experimental, en el Museo Nacional de Bellas Artes, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Organiza editorial Vox/Lux
Ahí nos vemos!