⊹ ࣪ ˖ . . ˚ . dóirín dolores bluinse diehr. '99 piscis. curadora de galería y restauradora auxiliar en colecciones privadas.. ( cupo f6 ). escrita por shrek.
* biografía / tablero / conexiones.
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
will byers stan first human second
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ

Discoholic 🪩

wallacepolsom
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Today's Document

#extradirty
Alisa U Zemlji Chuda

❣ Chile in a Photography ❣

PR's Tumblrdome

ellievsbear

Andulka

@theartofmadeline
Show & Tell
Cosmic Funnies
i don't do bad sauce passes

Origami Around
seen from Sweden
seen from Ireland
seen from United States

seen from T1

seen from United States

seen from United Kingdom
seen from Malaysia

seen from China

seen from Malaysia

seen from Germany
seen from United States
seen from Italy

seen from Malaysia

seen from Türkiye

seen from Singapore

seen from Türkiye
seen from United States
seen from Poland
seen from T1

seen from Malaysia
@dolorcs
⊹ ࣪ ˖ . . ˚ . dóirín dolores bluinse diehr. '99 piscis. curadora de galería y restauradora auxiliar en colecciones privadas.. ( cupo f6 ). escrita por shrek.
* biografía / tablero / conexiones.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
no la juzga, nada más había preguntado por si acaso necesitaba algo. asiente suave en un gesto comprensivo, y vuelve la mirada al frente, hasta que ella dice lo siguiente. entonces duda un segundo antes de pronunciar lo que está pensando, pero al final desliza la pregunta. ' ¿lo dices por amelia? ' la mira de reojo, evitando fijar la vista en ella para no incomodarla. ' ustedes eran amigas, ¿no? ' al menos, esa es la imagen que guarda de la universidad; un recuerdo vago de haberlas visto juntas varias veces. no imagina cómo se sentiría en su lugar. a pesar del dolor de haber perdido a otis, él supo esa misma noche que estaba muerto; lo vio con sus propios ojos. y por más que ahora quiera asesinar a vesper con sus propias manos, al menos ya conoce la verdad sobre lo que ocurrió con él. los amigos de amelia, en cambio, nunca tuvieron ninguna respuesta.
ladea apenas el rostro, como si mención de tercera fuera hilo que reconoce por instinto antes que por sonido. pausa que sigue no es para medir palabras, sino para contener marea que sube sin pedir permiso. ‘ sí… ’ no es un acuerdo entero, más bien un reconocimiento. ‘ fue mi compañera de habitación. ’ podría dejarlo ahí, pero sería como amputar la verdad. pestañea lento, atrapando imágenes que no pidió volver a ver : la risa de la otra en un pasillo iluminado, la forma en que su voz se volvió cuchilla el día que lo dijo frente a todos, y, más adelante, cuerpo inmóvil que fue imposible no encontrar. no hay rencor en la forma en que baja la mirada, solo un peso que se acomoda en el pecho como si no hubiera estado ahí desde antes ( como si no hubiera resurgido junto a caligrafía, estableciéndose con más fuerza ahora ) . ‘ no sé si eso nos hacía amigas... ’ y aunque frase es tranquila, temblor sutil en respiración dice que el recuerdo todavía muerde cuando quiere.
El nombre de Aura le sabe amargo, no la conoció más que de manera muy muy breve, apenas un recuerdo rebuscado en su memoria sobre sus meses en Pomona. Sin embargo su muerte la siente pesada sobre los hombros, una responsabilidad que ha desplazado, una promesa incumplible. Permite que su mente se disipe mientras Dolly rehace el nudo de su corbata, suprime una leve sonrisa de pena cuando pregunta en voz baja "¿De qué color es mi corbata?"
‘ huh ——— es verde, ambrose. ’ responde sin pensarlo, como si gesto de ajustar tela bajo garganta fuera lo único reclamando atención. pero la vibración breve en bolsillo delantero de la chaqueta que porta quiebra la línea invisible de concentración. lo saca, detalla, y curva en comisuras se borra en un instante que se estira más de lo debido. no necesita leerlo dos veces para que aspereza se asiente en la boca del estómago ; ya la había sentido antes, cuando esa caligrafía desató recuerdos demasiado densos para no ver un charco de sangre cada vez que cerraba los ojos. vuelve a él con calma aparente, pero mirada chocolate es ahora turbulenta, embrujada. ‘ ¿te llegó lo mismo? ’
esbozó una sonrisa y levantó los hombros, desestimando su propio gesto. ' no es nada, dolly ' porque, de hecho, no había sido la gran cosa; solo se trató de lo lógico después de haber causado la colisión entre ambas. acomodó su cabello tras las orejas en un ademán por parecer serena y en eje, más allá de haber estado incurriendo en un nuevo hábito que no era positivo. revoleó la mirada antes de tirar las comisuras hacia abajo. ' honestamente, es horrible —— una gran pila de basura, pero es lo que nos toca, ¿no? ' había cierta resignación en su tono, como si anticipara una historia sin ningún tipo de fin. al menos no en el futuro más cercano. la pausa de dos meses había sido un impasse necesario, no una bondad. ' como escribió melville: preferiría no hacerlo ' envolvió sus palabras en entretención. ' aunque lo tomo como lo que es: una obligación más — y las obligaciones no suelen ser demasiado agradables ' expulsó el aire en sus pulmones en un suspiro bajito. ' solo me gustaría encontrar la manera para matar el tiempo. la espera me tiene intranquila — quiero hablar y ya. '
ladea apenas la cabeza, como si las palabras de fae fueran un hilo que sigue sin prisa, pero sin soltarlo. no responde de inmediato ; hay algo en su quietud que no es del todo calma, más bien rastro de una corriente subterránea que ya venía arrastrándola desde antes de cruzar caminos. falanges, sin proponérselo, trazan un gesto leve sobre bolsillo delantero de chaqueta prestada, ahí donde aún guarda el eco mudo de un mensaje que no pertenece a ese pasillo, pero que se filtró antes de que siquiera pudiera decir hola. presencia invisible que, aun sin ser nombrada, condiciona el aire que respira. ‘ bueno —— no sé si te sirva, pero creo que tu grabación quedará para otro día. ’ comenta al fin, voz baja, sin que suene a confesión completa. mirada chocolate se posa en contraria tan similar, fija, como si en ella buscara algún atisbo que la salve de aquello que oscurece propios. acomoda hebras otoñales tras oreja, más por hacer algo que por comodidad. ‘ pronto vendrán a llevarnos de vuelta. ’
' no importa, preocupándose o no, la situación va a seguir siendo la misma. ' es pesada, espeso es vocablo cargado de cierta indiferencia cuando no puede evitar la lengua chasqueándose y los hombros subiendo y bajando en el mismo eje, la mirada encontrándose con la ajena y se da el permiso, porque se trata de dueña de hebras encendidas, de sonreír de manera brevísima. ' no, no debería de haber una limpieza de imagen porque otis está muerto y lo están tratando como una novedad. ' ya decir su nombre no duele, no cuando se sabe perfectamente lo que ha sucedido no cuando también es deliberado el ocultar información. ' lo siguen tratando cómo sí fuese ciudadano de segunda clase. '
no responde de inmediato ; frase permanece suspendida, espesa como humo que se niega a disiparse, justo cuando vibración reclama atención. diestra se mueve con rapidez, extrayendo el dispositivo, y las luces de la pantalla pintan nuevos matices sobre facciones irlandesas. mientras recorre líneas, ceño se pliega apenas, no por sorpresa, sino por esa punzada amarga que serpentea hasta el hueco del estómago. mira a malena con un gesto que no es compasión ni asentimiento, sino reconocimiento tácito de algo que ya existía antes de ser pronunciado. peso del nombre arde en el centro de las pupilas, en ese terror y confusión que cruzan como fantasmas indecisos sobre a quién reclamar. ‘ m-male… ’ es apodo, pero también súplica / ancla. no quiere permitir que memoria la arranque del presente hacia un pasado que acaba de empuñar su cuello.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
apenas se nota la forma en que su mirada se estrecha. no es sospecha o duda, más bien se asemeja a un regocijo escondido tras las ventanas azuladas, tras la sombra que se asoma entre sus mejillas. le hace gracia el señalamiento, pero no se permite emitir melodía tras el mismo aunque parece estar disfrutándolo por la atención que le regala. se limita a observarla cuando apunta lo siguiente, y entonces labios sí parten para hablar: "depende de quién lo haga," explica, y con ello iris se pasean por facciones femeninas. "—— ahora mismo no está nada mal," ella sí insinúa, sí evidencia. nunca ha tenido problema con ir recto ; tampoco con pretender que nada ha pasado cuando lo suelta en el camino. muerde labio inferior como quien retiene palabras ajenas para meditarlas un rato. alza el mentón ligeramente y se anima a largar una risa breve, casi monótona: "podría afirmarlo si no hubiese tenido la carrera de la futura senadora de nueva york en mis manos," y por eso no le hace gracia. siente algo de culpa, no sabe si por su madrastra o porque se falló a sí misma al perder su trabajo principal. encoge los hombros. "suficiente de mí," sentencia, volviendo a mirarla con interés. "tú también debes tener algún secreto para contar".
‘ depende. ’ palabra sale baja, meditada, como si respondiera tanto a ella como a latido mudo. ‘ si te lo cuento, ya no sería un secreto. ’ y comisura apenas insinúa un pliegue — lo justo para que no suene del todo a evasiva, pero tampoco a rendición. no hay sobresalto, solo esa mínima oscilación en irises chocolate cuando zumbido breve y seco se cuela entre sílabas. chaqueta prestada, bolsillo delantero : pantalla encendida, letras que queman y desgarran. no pertenecen al momento, pero lo invaden igual, corriente fría filtrándose bajo puerta. lee sin parpadear, y eco del contenido se queda atrapado detrás de los ojos, golpeando, golpeando. palmas titubean ( en realidad tiemblan ) cuando vuelve a alzar vista hacia vesper, sin delatar del todo la fisura. ‘ ————dime que ves lo mismo que yo. ’
pasa un mechón de su cabello detrás de su oreja buscando distraerse de la incomodidad que siente en ese momento. no le incomoda la presencia contraria, para nada, es mas bien el ser consciente de toda la situación en la que están enredados. siempre le ha gustado ser el centro de atención, pero no de esa manera. se siente mal, en especial cuando sabe que no debería de estar ahí. "tampoco." responde finalmente. "me gustaría que ya fuera mi turno, el sentimiento de esperar... no me gusta." ríe un poco antes de dejar caer sus brazos a sus costados. "pero sé que es no importa mucho."
sonido del dispositivo irrumpe espacio, vibración seca desde el bolsillo delantero de chaqueta prestada que porta, y apenas desvía mirada antes de que curiosidad venza. vistazo rápido, como quien no quiere ser sorprendida husmeando, y pantalla encendida devuelve palabras que no pertenecen del todo a este cuarto, pero que invaden igual. mensaje arde con esa inmediatez que solo tienen las cosas que cambian la temperatura del aire : breve, concreto, imposible de ignorar. y mientras aún deja flotar la última sílaba, dolly siente que el hilo invisible de la conversación se tensa y amenaza con romperse. ‘ tú ——— ¿también te llegó eso? ’
es raro que vesper tate-hayes se sienta fuera de lugar, y sin embargo interlocutora parece ir por buen camino para conseguirlo. se dedica a mirarla por varios segundos, estudia expresión intentando rescatar algo que le diga dónde está parada exactamente. “—— ¿y qué haces mirándome los labios, dolores?” se le ocurre cuestionar con un deje afilado, aunque imita el tono contrario, en vesper es completamente natural ser un poco más desafiante. deja caer levemente su cabeza a un costado, dándose por servida con la respuesta que obtiene, y suspira despacio: “bueno,” accede sin problemas. “tengo una portada en vogue porque mi tío es dueño de poise, así que era pan comido,” y supone que eso técnicamente la mete en el saco de nepobabies— de los que posan para revistas y pagan fianzas millonarias con el cambio del bolsillo. “por supuesto, mucho mejor que salir en el usa today,” ahí rueda los ojos, apartando la mirada para evitar que vergüenza empiece a picar una vez más. porque aunque no lo parezca, sí carcome.
no se inmuta, más bien, mirada chocolate se afila con quietud curiosa. no se disculpa por ver, como no se disculpa la lluvia por mojar. ‘ pues —— es que están pintados. llaman la atención. ’ no es burla ni provocación, es verdad en forma de obviedad. no apunta : constata. sin la saña que lo volvería ofensa, quien señala el humo, no el incendio. medialuna tenue, que no llega del todo pero insinúa el contorno. ‘ no pensé que te molestara que te vieran. ’ observa sin invadir, y cuando vesper desvía la mirada, no la sigue. la deja estar. ‘ ———igual no todo el mundo sabe estar en una portada. pero mala publicidad sigue siendo publicidad, ¿no? ’ tono neutro, sin apología ni orgullo, como quien recoge una piedra del camino para hacerla anécdota.
"¿uh?" gira entonces rostro para encontrarse con dolores, es ahí que finaliza llamada con un adiós, te llamo luego, para enfocarse en ella. "realmente no. estaba hablando con mi hermano." explica, ahora guardando manos en los bolsillos de la chaqueta. "¿estás bien?"
achocolatados se suavizan al verla cortar la llamada, pequeña astilla de culpa y otra de vergüenza clavándose en ella. ‘ lo siento, no quería interrumpir... ’ no es disculpa lanzada al vacío, sino un murmullo que sabe su sitio. falanges juegan un segundo con la manga de la chaqueta. ‘ sí, estoy bien. ’ y aunque no lo parezca, lo dice con sinceridad. porque dentro del vértigo, aún puede sostenerse. ‘ ———¿tú? ’
“ ah, en tu entrevista tienes que hacer todo lo contrario. ” indica, aunque no lo extiene como una orden sino que lo hace sonar como un simple consejo. “ es momento de apagar tu cerebro y repetir lo mucho que adoras al círculo y todos sus miembros. ” lo que para poppy no sería una tarea difícil porque era excelente mintiendo, sin embargo sabía que aquello no podía estar más alejado de la realidad.
no ríe, pero carnosos se curvan con esa clase de ironía suave que no necesita pronunciarse. la mira — no como quien juzga, sino como quien quiere entender por qué hay máscaras que se vuelven piel. ‘ será mi peor papel. ’ no suena derrotada, tampoco orgullosa, solo honesta. ‘ ———por algo no soy actriz. ’ no hay veneno en la frase, más bien un dejo de jugueteo. hombre se eleva, y mira hacia adelante un segundo, eco de la palabra círculo aún colgando como araña en la nuca. ‘ igual creo que lo más difícil es recordar esa época. ’

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
“ Gracias. ” Hace énfasis. Después se distrae sirviéndose agua en uno de los vasos de unicel para prepararse un té en vez del asqueroso café. El siguiente comentario le deja en claro que su nota sobre el cabello no fue suficiente para ahuyentar el tema. Tarda un momento, retiene el aire en sus pulmones, se percibe un poco atacado, pero no por el manerismo ni la forma en que Dolly se acercó al tema, sino por el tema en sí. Aprieta un poco los dientes, y con la misma suavidad en que ella ha preguntado, devuelve la pregunta. “ ... ¿Y qué fue eso que viste? ” Se espera toda clase de respuestas, la mayoría sinónimos de destruido. Sin poder evitarlo se pone nervioso. Los dedos comienzan a temblarle y se hace evidente cuando quiere arrancar la punta del sobre de té y no puede. Voltea a verla y exhala una sonrisa, intentando disimular.
retiene el silencio como quien sostiene una mariposa entre dedos : sin apretar, pero sin dejarla escapar. podría decir muchas cosas, pero ninguna serviría si se dice deprisa. hay algo en él ( en esa tensión en mandíbula, en dedos que fallan contra el sobre de té, en sonrisa que exhala más que pronuncia ) que exige cuidado. se inclina apenas, como si gesto de acercarse pudiera traducir lo que voz aún no. ‘ en el aeropuerto básicamente nos estaban privando de sueño, y aun así te veías más descansado que ahora. ’ tono no cambia, pero hay musicalidad más íntima. ‘ igual no tienes que hablarlo si no quieres. ’ ahí lo deja, sin invadir, sin diseccionar. achocolatados se desvían apenas hacia el sobre de té, luego vuelven a él. ‘ ——¿te ayudo? ’
De cierta forma el tono de su voz logra conectar con él. Se queda inmóvil y una pausa de varios segundos inunda el aire. Se sintió tan personal que al principio dudó sobre qué contestarle. Pero hay una voz atrás en su cabeza que no deja de repetir y repetir que estar aquí ya es de por sí peligroso, y confiar en toda esta gente sería un pecado después de todo lo sucedido, un acto de irresponsabilidad, dando cuerda a sus peores pensamientos y sospechas. No puede evitarlo, se siente muy solo. Tal vez su mirada refleje un poco de eso. Una sonrisa falsa sale de sus labios y enseña los dientes. “ Claro. ” Dista de la verdad. “ ¿Por qué? ¿No se nota que me he esmerado en mi cabello hoy? ” No era mentira. Pasó una buena hora frente al espejo tratando de al menos tener una cosa bien para el día de rodaje.
no responde de inmediato, pero no por falta de palabras, sino porque hay algo en curva que exhibe ( esa que enseña dientes sin enseñar verdad ) que merece ser leído con pausa. mirada permanece sobre él como pincel detenido sobre lienzo, no para invadir, sino para intentar entender qué textura hay debajo del barniz. ‘ se nota. ’ entonación suave, poco más que antes, evitando romper con volumen. no suena a cumplido vacío, tampoco a consuelo. es constatación de algo que, en otro día, podría haber sido gesto rutinario frente a reflejo irlandés. ‘ ———aunque no fue lo primero que vi. ’ ahí, desliz en carmines — no es burla, pero sí cargada de esa clase de ternura que se reserva para quienes esconden grietas bajo humor. ‘ pero te ves bien, sí. ’ no hay ironía, más bien una suerte de abrazo disfrazado de observación.
la mirada celeste se entorna en dirección a rojiza, y vesper no puede evitar largar una risilla nasal. “eres demasiado adorable, ¿te lo han dicho?” pese al tono que emplea, casi condescendiente, en realidad no lo es. no está siendo irónica, tampoco hay filo en las palabras. simplemente encuentra que es quizás la única persona que de hecho no se ha mostrado enteramente asqueada con su presencia. no espera tampoco que sea bienvenida, pero al menos no le escupió un insulto en la cara. “——— ¿realmente quieres saberlo o solo estás intentando mantener la amenidad con la supuesta convicta?” la mira con ceja enarcada, y aunque parece que le está tomando el pelo, la pregunta va en serio.
lejos de ofensa, hay algo en esa primera risa que dibuja medialuna, más próxima a melancolía que a gozo. no se encoge ni se exalta ; permanece donde está, sin adornos. deja que pregunta decante el aire unos segundos, como si necesitara saber qué tanto de burla hay en ella — no para defenderse, para entender qué tan hondo mirar. inclina levemente la cabeza al costado, sin pestañear, con esa quietud que no desafía pero tampoco retrocede. ‘ si fuera por cortesía, habría comentado el color de tu labial. ’ pausa breve, claro que está jugueteando. ‘ ——pregunté porque me interesó saberlo. ’ no hay adorno en melodía, tampoco coartada, solo esa honestidad suya, tibia y sin urgencia.
La observó en silencio por el correr de unos instantes, sin siquiera hacer el intento de moverse de su asiento. No podía aunque quisiera, no únicamente por el agotamiento acumulado de semanas enteras sino también porque si se sentía como él mismo, era de a ratos. “Dije que el café de los de producción es un elixir al lado del nuestro, pero de eso ya hace un buen rato” le señaló con la mirada el café que había dejado al lado de ella, aunque supuso que para estas alturas, se debía haber entibiado de más. “También te pregunté si te sentías bien, pero creo que desapareciste un poco” un deje de humor se deslizó a través de sus palabras, más que nada en un intento de aligerar el ambiente. “Descuida, a mí también me pasa” últimamente, todo el tiempo, mas omitió ese detalle.
desvía enfoque apenas un segundo, como si necesitara excusarse de escena antes de volver a ella por completo. luego, de regreso, se permite un suspiro que no llega a ser audible, pero sí visible en el modo en que hombros descienden sutil. ‘ es probable. ’ no niega lo evidente, tampoco se disculpa por ello — hay en vocablos cierta aceptación serena, la de quien ha hecho paces con ausencias propias. ‘ a veces es como si... todo se ahogara. ’ y ahí, curvatura en carmines : tenue, breve, pero honesta. mira hacia vaso olvidado con lentitud casi ceremoniosa, aunque no lo toma, deposita propio a un lado. ‘ no sabía que había café menos peor. eso sí es información valiosa. ’ broma leve, hilada en tono suave, y más que burlarse del líquido, parece agradecer dato como quien agradece una brújula, incluso si solo apunta a un lugar menos inhóspito. ‘ ———¿tú estás bien? ’ inquisitiva es genuina.
vio viajar el objeto hacia el suelo y, después de hablar, se agachó a recogerlo. sus pupilas se movieron con cierto nerviosismo bajo el escudriño ajeno, como si quisiera escapar del estudio que sabía dolly era capaz de hacer. le tendió la pinza. ' lo siento ' repitió al esforzarse por esbozar una sonrisa amena, de esas que solían salirle frente a la irlandesa. ' oh, qué bien — venía muy distraída. la verdad fue una torpeza mía ' se rio con algo de nerviosismo y tragó en seco. ' ¿yo? —— sí, claro que sí. apenas si fue una colisión ' desestimó con la diestra antes de cerrar su bolso. ' ¿qué tal, dolly? '
no toma pinza de inmediato — no por descortesía, sino porque gesto ajeno ha captado algo más que metal y plástico. observa, un segundo de más, como si con mirada pudiera alisar el nerviosismo en pupilas ajenas. luego sí, falanges se cierran con suavidad sobre objeto. ‘ gracias. ’ no sonríe del todo, pero hay algo en entonación que se torna terciopelo, nota baja sostenida para que melodía no se pierda. ‘ ya ves cómo es esto… luces, cámaras, y la sensación de que alguien va a editar tu alma con subtítulos. ’ es un intento de ligereza, no del todo irónico. forma de hablar conserva siempre esa bruma tenue entre lo que se dice y lo que se siente. ‘ ———¿y tú? ¿cómo te estás sintiendo con todo esto? ’ no lo pregunta solo por cortesía, lo pregunta como quien ofrece refugio cuando afuera llueve.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
' no estaba hablando contigo dolly, lo siento. ' repetición es tensa de vocablos que se escapan apenas en un carraspeo, en un gesto claramente marcado por la incomodidad en el momento que es evidente qué no quiere estar ahí, que, de una forma u otra, todo es un obligatorio, un deber que no debería siquiera estar sintiendo en un momento como tal. ' es mi hermana. ' explica, señalando el móvil cuando finalmente finaliza la llamada. ' todo esto le preocupa más de la cuenta. ' o quizá no, quizá es exactamente lo qué debería de sentirse en momentos así.
no dice nada al principio, tenue rosado en manzanas grita lo que cuerdas callan. no se ofende — no con malena, no con esa forma particular que tienen de conocerse incluso en silencios. sólo asiente, breve, un poco como quien entiende más de lo que expresa. mira teléfono, luego a ella. hay ternura implícita en el gesto, algo que no intenta imponerse, pero se queda. ‘ tiene sentido que le preocupe. yo también me preocuparía si quisieran hacer un circo con el trauma de mi hermano. ’ es honesta sin esfuerzo, como si palabras hubieran vivido entre costillas mucho antes de volverse sonido. ‘ no deberían estar haciendo esto. ’
la observa en silencio hasta que reacciona, entonces niega. ' pregunté si estabas bien. ' a modo de explicación, sacude la palma frente a su propio rostro en un movimiento vertical, gesto que acompaña con sus siguientes palabras. ' de pronto te fuiste. ' claro que él mismo preferiría estar en cualquier sitio menos ahí. en caso de que las horas se alarguen, trae provisiones con que desconectar su mente, pero ahora suelta un suspiro pesado y se deja caer en la silla a su lado. ' no te culpo. '
hay algo en ese suspiro que ancla a volver más que cualquier palabra, como si fuera eco de un cansancio que también le pertenece. pestañas bajan un segundo, se repliegan como alas mojadas, antes de que carmines se abran apenas. ‘ lo siento, sí, yo —— a veces no me doy cuenta. ’ no es excusa ni confesión. es un detalle, similar a decir que llovió en la madrugada y no dejó charcos. ‘ fue solo un momento. ’ tonalidades marrones lo siguen, suaves, sin pretensión. observa con esa atención serena que no juzga ni intenta curar. ‘ todo esto es... demasiado. ’