tarde del 6 de agosto, a las 16:35 pm, en el interior del cementerio municipal de la zona sur...
el funeral parece acontecer sin demasiadas preocupaciones más que las propias del dolor o la incomodidad, cosa rara en devil's marsh. es por eso que no resulta extraño que alguno de esos que han venido al funeral a matar el tiempo revise el celular, presa del tedio. entra a alguna red social primeramente, luego ingresa al periódico online del pueblo, quizá buscando el obituario de anthony, quizá queriendo ver si hay algún cupón nuevo para las tiendas de bayou boulevard. se encuentra, sin embargo, con un titulo cuyo autor es quien descansa en el ataud bajo un rótulo que indica que:
"esta fue la última nota de anthony abrams, a quien despedimos con admiración, y la cual publicamos por su deseo de un periodismo transparente en devil's marsh".
tonterías, tal vez, sea eso o no, quien tiene el celular en la mano decide leer la noticia, la cual reza:
" fuentes confiables aseguran que brown declaró, antes de ser internado en el hospital de la ciudad cercana, que hay un problema de drogas en la ciudad por accionar de una empleada de devil's tears. según dicen, ella trabaja en la barra mientras pasa distintos tipos de estupefacientes a sus clientes, y su jefe no dice nada pues aparentemente son muy cercanos o, al menos, comprende la tensa situación financiera de su trabajadora… ¿cerrará el club nocturno si lo dicho en la declaración de brown termina siendo cierto? "
quien lee, en medio del funeral, guarda rápidamente el teléfono en el bolsillo y traga saliva. sus ojos van, por supuesto, en búsqueda de los de fiamma bernabe, pero se cruza con alguien más antes y, antes de poder hacer algo mas inteligente, pregunta si ha leído la nueva publicación en el diario. en cuestión de minutos, todxs se han enterado. el cielo, mientras tanto, se nubla más y más.















