Luchas de la cuarentena.
La soledad es mi peor enemiga...
Hace que libere mis pensamientos, y junto con ellos, mis oscuros sentimientos renacen. Corrijo, salen de su escondite.
Me susurran al oído, mi corazón cobarde no se defiende, le ha traumado tanto daño.
Los muy hijos de puta no tienen un poco de piedad. Taladran mi mente con pensamientos agobiantes... Hasta no derramar todas las lágrimas que mi cuerpo tolere esa noche, no paran.
Muchas veces me he visto inmersa en ésta situación, siempre con los sentimientos al borde, a punto de caer nuevamente al vacío.
Así me siento esta semana.
Angustiada al borde de la depresión, esa vieja amiga tóxica anhelando que vuelva a su lado, para rememorar los viejos tiempos.
Tiempos oscuros, tiempos que quiero dejar donde pertenecen.
Al pasado.
Aún así, mi inseguridad y miedo se las ingenian para arrastrarme de nuevo, espero no ceder.
Le ha costado muchas cicatrices ha mucha gente además de mí.
Recen por mí.















