" cuando tenía ocho años le pedí a una estrella fugaz que algún día me traería a mi otra mitad, " relata, es casi tímido, trémulo entre la lengua cuando repentinamente confesión le cohíbe. " se tardó dieciséis años, pero creo que me está cumpliendo finalmente. " murmulla arrugando suavemente la nariz, deslizando los labios por mejilla contraria, cierra los ojos por solo unos segundos, quiere disfrutar de ese momento, de esa seguridad que únicamente ha encontrado entre brazos del italiano, quiere jugar con la idea de que cuento de hada existe, como aquellos que devoraba durante la infancia, quiere creer que existen en propia esfera, que no hay manera de que alguien la quiebre, es de ellos, solamente de ellos y quiere que se quede así, al menos por un rato. " quiero irme contigo, no me importa nada más. " declaración es certeza, realidad de que enamoramiento no es flash de momento, no es un parpadeo, es realidad de promesa duradera, ese momento decisivo en el que vida antigua no es aquello que más deseas. " no me importa no entender el idioma o no caerle bien a tus padres, a tus amigos... " habla demasiado rápido, porque de repente sentimiento la abruma. " no me importa nada, absolutamente nada que no seas tú y yo, juntos. " asiente levemente con la cabeza, siente que está a punto de llorar y sin embargo se contiene. le abraza más fuerte, cierra los ojos inhala su aroma, lo vuelve a memorizar. " nos queda poco tiempo aquí. " le corrige y tal vez aquello lo dice todo, la decisión que toma, el deseo de seguirle, lo enamorada que está en ese momento y que sabe que es una constante, todo, absolutamente todo le termina llevando a él, no se imagina otro escenario. " solamente necesitamos saber cómo hacer que miel se suba a un avión. " ríe bajito, porque no conoce aquellas normativas, y aunque es perro de servicio, tal vez no hay tanta costumbre, tanta apertura. niega con la cabeza varias veces, dando suave golpecito en pecho ajeno, frunce el ceño en falso enojo, en falsa ofensa. " jamás, jamás, pero jamás me voy a hartar de ti, eres el hombre de mi vida luca sartori, de eso es de lo que estoy más segura. " decirlo lo vuelve real y hace que sea más convincente, que sea un definitivo, que la duda desaparezca, que no haya miedo de declaración que quiere gritar a los cuatro vientos. siempre ha sido una romántica, sin embargo ahora es cuando tiene más sentido, cuando realmente entiende lo que es amor, lo que es estar enamorada y lo aprovecha al máximo, se deja envolver en ese vaivén sentimental, en ese pedacito de lo que considera es fortuna infinita, certera. " no sé que significa eso, pero igualmente. " arruga la nariz, le besa despacio, le toma de las mejillas y no le da tiempo de reaccionar, quiere que beso sea definitivo, que le de la certeza de que lo quiere, de que es presente y futuro, de que no hay más, no hay otra cosa, no hay decisiones distintas. " y hoy en nuestra habitación te voy a demostrar lo mucho, muchísimo que te quiero. " murmullo es casquivano, implicación es clara, pluralidad de palabras jamás se había sentido tan bien.