Biomoléculas y sus Curiosidades
Las algas están constituídas en un 98% de agua: tienen mas agua que el agua del mar donde viven (3,5% de sales).
Las jorobas de camellos y dromedarios contienen gran cantidad de grasa, que al ser metabolizada origina agua suficiente para que estos animales puedan sobrevivir largos períodos de tiempo sin ingerirla.
El cerebro es uno de los órganos más activos del cuerpo, y por ello requiere un aporte continuo de energía: cada minuto consume aproximadamente 100 mg de glucosa.
La rigidez de las plantas leñosa se debe a impregnaciones de lignina de la pared celulósica de sus células. La lignina es un glúcido complejo que evita la descomposición celular al morir. Los materiales celulósicos, al contrario, no son rígidos: basta fijarse en las fibras de algodón, cuya composición es casi 100% de celulosa.
En los artrópodos se forma una exosqueleto duro con un polisacárido especial: la quitina, que se vuelve especialmente rígido al impregnarse de sales calcáreas (con calcio), como ocurre en los caparazones de los crustáceos e insectos.
El colesterol es una molécula imprescindible, ya que interviene en la composición y estructuración de las membranas celulares. Su mala fama se debe a que cuando se une con cirtas proteínas se forman compuestos (LDL) que pueden depositarse en los vasos sanguíneos (placas de ateroma), pudiendo llegar a obstruirlos y originando alteraciones cardiovasculares.
Aunque todo tipo de materia orgánica puede utilizarse para obtener energía, la célula utiliza preferentemente glúcidos, y después lípidos, y solamente si no dispone de los anteriores empieza a "quemar" sus proteínas. En los regímenes dietéticos exagerados ó sin control se llega a perder masa muscular y originarse alteraciones graves.
El olor que se produce al enranciarse las grasas se debe a que se forman aldehídos cuando se oxidan los ácidos grasos insaturados, confiriéndoles ese olor rancio característico. Para evitar el enranciamiento se añade vitamina E, que impide la autooxidación de los ácidos grasos.
En la especie humana hay un grupo de aminoácidos que no son sintetizados por las células, y deben ser ingeridos con la dieta. Estos aminoácidos, llamados esenciales, son mucho más abundantes en las proteínas de origen animal que en las vegetales, y por ello, dietéticamente, la alimentación vegetariana es más incompleta.
Cuando batimos la clara de huevo y se forma la espuma característica del punto de nieve, lo que estamos haciendo es desnaturalizar sus ovoalbúminas.