“ no lo sé, no soy dios. no es como si tuviera que tener algún sentido lo que hace un ser superior ” pocas cosas en la vida eran completamente lógicas o comprensibles, así que el propio benz no se molestó en entretener ese pensamiento por mucho tiempo y simplemente se encogió de hombros, ignorando por completo que la mujer parecía estar poniéndose un poco más agitada a medida que avanzaba la conversación. la vida era una mierda, ¡lo mejor que podía hacer era quejarse libremente! y luego hacer exactamente lo que estaba odiando en ese momento a regañadientes.
es ella la que vuelve a centrar la conversación, lo que le hace inclinar la cabeza hacia un lado, escuchando lo más atentamente que puede antes de quedarse pensando en la situación hipotética que le plantea. “ espera, eso no estaría nada mal. si yo tuviera que morir de cualquier manera, ganaría unos puntos extra para cruzar la puerta del cielo si me sacrificara. eso es genial, un héroe total ” un montón de basura y tonterías que parecen ser suficientes para hacerle esbozar una torcida sonrisa con tintes sardónicos. “ hagámoslo, hay trato. si volviéramos a estar en una situación de vida o muerte como el otro día, úsame como mejor te parezca ” una promesa que podría o no mantener, quién sabía. probablemente intentaría sobrevivir por mero reflejo, si es honesto ¿pero debe decírselo? sólo está tonteando pese a que cada una de sus palabras parecían ir muy en serio. “ lo mas importante... ” de repente, ignora lo lejos que greenville sonaba y lo mucho que tendría que esforzarse para ello. empieza a jugar con mechones de su pelo decolorado, analizándolo. ya tenia un poco de raíces al no dedicarle mucha atención. “ si estos son mis últimos días en la tierra, debería arreglarme el pelo, tal vez. mi cara puede con todo, pero tengo que estar más que cool cuando me vaya para arriba si así quedaré inmortalizado para toda la eternidad. da vibras de playa así, sin embargo, me gusta... ” ¡lo mucho que extrañaba los ángeles! y como si las elecciones estéticas fueran lo más apremiante, se distrae y empieza a divagar: “ podría robar un tinte en la tienda, quién me va a decir algo. o cortarlo del todo, pero eh, no ” mira a vecina, ceño fruncido. “ ¿qué te parece, marcella? anda, ayuda a tu salvador con esto ” pregunta en vano, porque no es quien haga caso a opiniones, sólo quiere oír porque sí, quizá consigue pescar algún halago.