𝗛𝗶𝗺𝗻𝗼 𝗮 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮
Ciertamente, yo te amo, oh vida, aunque a menudo tu copa sea amarga, aunque el dolor se mezcle con tu gozo y la pena acompañe tus caminos.
Yo te amo.
Porque incluso en tu sufrimiento reconozco tu profundidad, y aun en la lucha descubro tu grandeza.
Y si debo hundirme contigo, no retrocedo: quiero vivirte entera, sin negarte nada.
— 𝗟𝗼𝘂 𝗔𝗻𝗱𝗿𝗲𝗮𝘀-𝗦𝗮𝗹𝗼𝗺𝗲́













