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ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤlove make us stronger
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Al ser hija única, Joohyun se consideraba afortunada de recibir todo el cariño y amor que sus padres incondicionalmente le otorgaban. Podían tener problemas, podía faltarles el dinero y, a veces, hasta la comida, pero sí había algo que sobraba en su hogar era el amor que los mantenía tan unidos incluso bajo las más fuertes tormentas.
Su padre es el vivo ejemplo de la perseverancia, desde que Joohyun tenía memoria, nunca lo había visto darse por vencido o bajar los brazos cuando las cosas no salían de la forma planeada. Si la vida no le abría las puertas, él mismo lo hacía. Ya sea vendiendo dulces o chucherías en un pequeño negocio, metiéndose a lo profundo del mar para pescar o arreglando zapatos, él se aseguraba de volver a casa con un poco de dinero y una gran sonrisa en su rostro.Por otro lado, su mamá era la mujer más cariñosa, paciente y optimista que conoció, no había nada mejor que un cálido abrazo al llegar de la escuela junto con unas palabras de aliento cuando le iba mal en sus exámenes. Ella se dedicaba a preparar kimchi y venderlo en un pequeño mercado en el barrio, con la esperanza de conseguir dinero extra para quitar un poco de peso a los hombros de su esposo.
A Joohyun no le molestaba la falta de dinero, cuando con tan poquito, se sentía la niña más feliz del mundo por los padres que tenía. Sin embargo, cuando la noticia de que un bebé venía en camino, la pequeña familia cedió ante el estrés que traer un pequeño humano al mundo exigía. Su padre llegó a trabajar en tres lugares al mismo tiempo y su madre, con meses de embarazo encima, consiguió trabajo atendiendo un mercado. Joohyun con tan solo diez años, no quiso quedarse atrás, por lo que impartió clases de apoyo a los niños del vecindario.
Una noche, la niña abrió sus ojos de golpe ante los gritos desgarradores de su madre y sin dudarlo un momento, corrió descalza hasta su habitación donde vio a su padre completamente alterado con el teléfono en una mano y la otra puesta sobre el abultado vientre de la mujer. Bastó que se acercara un poco más para notar la sangre alrededor del cuerpo de su mamá y como esta lloraba del dolor, en un intento por darle fuerzas, sostuvo su mano.
La ambulancia pronto llegó a la casa y los llevaron de inmediato al hospital, donde recibieron la peor noticia: su madre había sufrido un aborto espontaneo que terminó cobrándose su vida y la del pequeño bebé. El dolor que Joohyun sintió en su pecho fue horrible, como si alguien le arrancara el corazón, su padre la abrazó con fuerza mientras lágrimas furiosas caían por sus mejillas; a pesar de haber perdido a su esposa y su hijo, el hombre intentaba mantenerse fuerte para no preocupar de más a la niña que lloraba desconsoladamente contra su pecho.
Meses habían pasado desde esa terrible pérdida, la ausencia de su madre se hacía cada vez menos dolorosa, pero no por eso, la dejaba de extrañar. Su papá logró conseguir un mejor empleo que les permitió mudarse a una zona un poco más urbana, y a pesar de que el dinero ya no era un problema para ellos, Joohyun continuó dando clases de apoyo a los niños porque en ello había descubierto su vocación y también, era una forma de demostrarle a su padre lo agradecida que estaba con él.
A pesar de lo mucho que había cambiado su vida, una cosa prevaleció en ella y fue el amor. Joohyun era la niña de los ojos de su papá, y este, era el hombre más increíble que existía para ella.