Ya llegó Joaquín Murieta
a defender nuestra gente,
ya responde el corazón
por el rifle de un valiente.
Que viva Joaquín Murieta,
vivan sus manos agrestes
y sus ojos vengadores
y su apostura celeste.
Que mate a los que mataron,
y si lo llaman bandido
quiero bandidos como éste!
Pablo Neruda (1967). Fulgor y muerte de Joaquín Murieta.


















