Yo no soy romántico; nunca te escribiré un poema ni te cantaré una canción. Ni siquiera soy simpático. No puedo prometerte que no volveré a hacerte daño, pero sí puedo jurarte que te amaré hasta el día que me muera. Soy una persona horrible y no te merezco, pero espero que me des la oportunidad de hacer que recuperes la fe en mí. Siento todo el dolor que te he causado, y entenderé que no puedas perdonarme.
-after















