El amor y el cariño son pasajeros y selectivos, pero los hechos son para siempre.
Bueno, yo deberĂa estar estudiando y esas cosas que hace la gente responsable, sin embargo estoy aquĂ, escribiendo esta ñoñerĂa, porque llevo varios dĂas que mi estado de ánimo es una constante montaña rusa, y hoy pues al ser domingo y a vĂsperas de un examen me ha tocado la pendiente en bajada y a toda velocidad.
Yo… la verdad es que mucha gente cree que no, por mi personalidad, que siempre estoy haciendo el monguer y tal, intentando que la gente se rĂa aunque sea de mi, pero que se rĂa al menos, pero yo no soy muy dada a tener amigos, es más, siempre he pensado que no soy buena ni haciendo ni teniendo amigos, porque siempre la termino cagando y he pasado mi vida más sola que acompañada. Pero tampoco voy a entrar en detalles sobre mi pĂ©sima adolescencia, lo que venĂa a decir era otra cosa. No soy buena haciendo amigos, ni manteniĂ©ndolos porque a la larga todos me han ido abandonando, muy poquita gente se ha quedado a mi lado despuĂ©s de tantos años, tan poca que puedo contarlas con los dedos de una mano y aĂşn me sobran dedos, con eso lo digo todo. Tengo a mi amiga Tamara, que me he criado con ella, literalmente, 23 años juntas es mucho tiempo y ella siempre sigue ahĂ, teniendo tiempo aunque sea para mandarme un “Hola ÂżCĂłmo estás?” aunque nos veamos prácticamente una vez al año.
Sin embargo hay otras personas con las que he compartido tanto y he recibido tan poco… con las que he compartido mi adolescencia en el instituto, al menos la que merece la pena porque de los 11 a los 15 estuve siendo puteada constantemente hasta decir basta. Personas que han dormido conmigo, con las que he compartido mi comida, mis anĂ©cdotas, mi tiempo, mi cariño… y de las cuales no se nada ya y las que solo se acuerdan de mi cuando quieren sacarme algo a cambio (Tipo, regalos de cumpleaños a los cuales luego no me invitan, etc.) para luego recibir una patada al enterarme que van diciendo por ahĂ que “me he mudado” y por eso no me llaman, cuando es absolutamente mentira. Pero bueno, de un tiempo a esta parte me he percatado de que mejor que piensen asĂ, pues poco voy a durar aquĂ asĂ que me es indiferente.
Por contraposiciĂłn, tengo a otras personas que por casualidades de la vida han llegado a ser muy importantes en mi vida, y aĂşn lo son, aunque no me haya criado con ellas, y aunque a algunas ni las conozca en persona, pero siento que no me hace falta para saber que están ahĂ
Personas que pese a mis errores, a mis tropiezos, borderĂas y malos gestos, siempre han estado ahĂ, apoyándome, diciĂ©ndome que estaba bien y que estaba mal, aunque supieran que me dolerĂa, pero preferĂan abrirme los ojos a mentirme, lo cual agradezco infinitamente más que ir ciega por la vida creyendo que todo es de color de rosa. Personas que me han demostrado de verdad que me quieren, que me valoran, me respetan y que me tienen en cuenta, pero lo que a mĂ más me importa de todo, por muy estĂşpido que parezca, o muy “emo” tal vez por mi parte, pero teniendo en cuenta mi adolescencia (Y esas personas sabrán a que me refiero) lo que más me importa, aparte de todo lo anteriormente mencionado, es que saben que existo, saben que estoy aquĂ, y luchan por hacerme ver dĂa a dĂa que valgo para algo más que ocupar espacio. Y eso… solo hace que inevitablemente acabe queriĂ©ndolas con locura, que les tenga un infinito e incondicional cariño y aprecio que ralla la ternura.
Por eso mismo estoy escribiendo esta ñoñerĂa, porque no soy muy dada a decirlo, y demostrarlo aĂşn menos, pero no porque sea una borde antisocial, simplemente es que no estoy acostumbrada a que me quieran tanto, por lo que no estoy muy acostumbrada tampoco a demostrarlo, al menos actualmente, porque durante toda mi vida con quiĂ©n he sido cariñosa y les he abierto los brazos, han terminado dándome la espalda. De ahĂ que actualmente no sea tan abierta, pero eso no significa que os quiera menos. TambiĂ©n puede ser que no estĂ© hecha para tener amigos, y de ahĂ sea tan sosa en este ámbito (Âż?)
En definitiva… gracias por existir, mis pequeñas. Pero sobretodo, gracias por entrar en mi vida, por molestaros en conocerme, aguantarme, quererme y hacer de mi existencia algo mejor.
(Si si, ya me voy a estudiar, que os veo venir)Â