Si pudiera hablar con mi yo mĂĄs joven le dirĂa: QuiĂŠrete porque eres suficiente. QuiĂŠrete lo suficiente para mirarte al espejo y amar el reflejo que te devuelve. QuiĂŠrete de manera incondicional para que no tengas que buscar amor en personas que no te mereces ni te merecen. QuiĂŠrete en tus propios lĂmites y en todas tus formas. QuiĂŠrete en tus dĂas buenos y en tus dĂas malos. QuiĂŠrete porque eres suficiente y porque te lo mereces. QuiĂŠrete porque eres tu Ăşnica compaĂąĂa a lo largo de toda esta vida.
Y sobre todo me dirĂa: perdĂłn por todo el daĂąo que te hice a medida que Ăbamos creciendo. PerdĂłn por no quererme y respetarme lo suficiente. PerdĂłn por no saber quĂŠ es lo que merecĂa y lo que no. PerdĂłn por haber odiado mi reflejo en el espejo. PerdĂłn por haber odiado mi cuerpo con tanta intensidad que deseaba ser otra persona. PerdĂłn por haber dudado tantas veces de vos. PerdĂłn por a veces seguir dudando. PerdĂłn por no amarme. PerdĂłn por todo.















