Matsui Jurina, aquel nombre resonó en su memoria vagamente, pero no lo suficiente como para recordar con precisión quien era. Siguió entonces la mirada de Yuki hacía la puerta, debido a que se sentaron muy cerca a la parte más alta del auditorio, tuvo que forzar su mirada para poder reconocer los rostros que entraban.
Eran 4 personas, primero fueron un par de altas chicas que, si no se equivocaba, pertenecían al club de volleyball, ambas iban hablando con otras dos figuras que venían atrás, en donde una de ellas resaltaba por ser la más baja, mientras que la cuarta y última tenía alrededor de la misma altura que las dos primeras, pero a diferencia las otras tres, esta no parecía interesada en lo más mínimo en la conversación, si no fuese porque la más bajita de todas la señalo en un momento, cualquiera hubiera pensado que ni siquiera iba con ellas, la chica simplemente se limitaba a seguir los pasos de las demás.