La música llega lentamente a mis oídos y las melodías le dan un golpe duro a mi corazón. Cada una de ellas, me recuerdan a ti y al sabor de tus labios traicioneros, jurabas que me amabas y al final resultó ser una más de tus mentiras.
Mentiras que creí ciegamente por simple "amor", ¿realmente a eso se le podía llamar amor? Algo lleno de engaños que sólo quebrantaba más mi corazón, te perdoné no una, sino decenas de veces y sin razón, quise acabar con esto, pero solo me bastaba verte a la cara y caer de nuevo en el mismo ciclo, ciclo que me estaba consumiendo hasta lo más profundo de mi alma, ciclo que me estaba consumiendo hasta dejarme sin respiración.
Un ciclo que era como estar en un tren sin destino alguno, ese era un juego que quería acabar, si con mirarte a la cara caía a tus pies juro que ya no te miraré. Quería evitarte, olvidarte y dejarte en lo más profundo de mi alma, como un buen recuerdo cariño no pienses mal de esto, me haces daño y no puedo seguir con este ciclo sin fin, quiero salir de este andén, cariño quiero olvidarte y no volver a pensar en ti.
Pero por más que me repito estas palabras tu recuerdo regresa a mí una y otra vez, noche tras noche, vuelve a mi tu recuerdo, y siento como se clavan en mi cada una de tus mentiras, como me atraviesan una tras otra, consumiéndome la vida. Noche tras noche, caigo rendida, suplicando que todo pare, que ya no puedo más con esto, y me reprocho a mí misma, las razones por las cuales siempre te creía aun cuando sabía que todo lo que me decías no era verdad, tal vez era porque imaginaba que serías tú quien me salvaría de mi misma, que serías tú mi guardián hasta el último de mis días, pero me falle a mí misma.
No comprendo eso cómo fue posible, porque me permití esto, porque permití que todo esto sucediera, porque me permití sentir, porque no fui capaz de abrir los ojos antes, porque me encerré en aquella ilusión. Quizás fue porque sentía que podía ser yo misma, o quizás fue porque en algún momento sentí que alguien al fin me quería. Me sentí amada, sabes lo que es eso; el sentir que alguien te ama, me imagino que no, porque nunca te importaron mis palabras, nunca te importo mi compañía, nunca te importo que fuera parte de tu vida.
No importa aquí estoy de nuevo vagando sola, tratando de recuperar mi vida y luchando contra tu recuerdo, buscando encontrarme de nuevo y fingiendo ser fuerte ante los ojos de seres extraños, aunque ambos sabemos cuán lastimados y desecha la dejaste, que hasta en el último instante de tu partida te aseguraste que no me quedará nada. Gracias a eso, ahora estoy aprendiendo a ser fuerte; ya no tropiezo tan fácil, ya nada puede detenerme, ya nadie puede hacerme caer, y a pesar del dolor que dejaste. Te agradezco, porque gracias a ti, entendí que para poder seguir debo enfocarme en mí, aprendí a ser más fuerte de lo que alguna vez fui ...