Holaaa Ross, oye ¿cómo sabes cuándo por fin dejaste ir a una persona? a mí se me ha hecho muy complicado e incluso el término "soltar" no lo comprendo del todo, ahora que alguien se fue de mi vida, realmente no se si he hecho las paces con el pasado y olvidarlo y aunque ya me había sentido mejor, vuelvo a recaer, graciass.
Terminar una relación no es fácil. Independientemente de los términos de la ruptura, en la mayoría de los casos, todos pasamos por un periodo de duelo en el que poco a poco vamos superando a nuestro ex, y aunque muchos aseguran que éste proceso dura más o menos un año, éste puede variar en cada persona, pero lo que sí, es que existen señales (un tanto comunes) que anuncian que al fin superaste a tu ex y que has logrado avanzar.
1. Dejas de hablar de él/ella
Una de las primeras señales de que ya superaste a tu ex es que al fin dejas de hablar de él, de tu relación y de cuanto lo extrañas y odias (por si es el caso). Simplemente ya no figura en tu conversación, y en dado caso de que salga al tema, hablas de él a manera de anécdota, pero si emitir un suspiro o un adjetivo negativo. Tus amigos son los más felices de este gran paso.
2. Retomas actividades que hacías con tu pareja
A veces cuando terminamos, dejamos de hacer las cosas que hacíamos con nuestras parejas porque nos duele, nos trae recuerdos o simplemente porque no le encuentras un sentido si ya no está esa persona, pero era algo que realmente te gustaba hacer. Cuando al fin vuelves a hacer esas cosas sin derramar una lágrima o blasfemar, simplemente porque fue algo que aprendiste o te gustó, amiga, ya estás superando a tu ex.
No hay nada mejor que ese momento en el que te das cuenta que hace mucho no stalkeas a tu ex, es decir, ¡se te olvidó! Porque evidentemente ya no te importa y estás continuando con tu vida. Ese instante en el que piensas, *¿Cómo estaba en Instagram? *
4. Los regalos dejaron de tener una carga emocional
Otra señal de que superaste a tu ex es cuando las cosas que te regaló o compartieron dejan de ser tus peores enemigos en tu proceso de duelo. Dejaron de ser el regalo de aniversario o de cumpleaños para convertirse sólo objetos, está claro que nunca olvidarás quién te lo dio, pero ya no sufres al tenerlos, es más, forman parte de tu decoración y cuando tienes que depurar, no dudas ni un instante en agregarlos en tu lista de donaciones, no porque ya no quieras tener nada del susodicho, simplemente ya no te sirven.
5. Ya no te duele el estómago cuando alguien lo menciona o te enteras sobre algo de su vida
Es una clara señal de que tu ex quedó en el pasado cuando alguien te comenta algo sobre él y tú sigues en tus cosas y en tu vida, cuando ya no sientes esa sensación de vacío cuando se rumora que está con alguien más, si se cambió de país o va a ser papá, es como si te contaran algo sobre alguien que conoces, pero que realmente no te importa saber más.
Muchas veces nos aferramos a personas, cosas o situaciones por miedo a perderlas. Es tal el miedo, a estar sin ellas, que acumulamos sentimientos, creencias y emociones que tienen que ver con esas cosas que no estamos dispuestos a dejar ir. Tenemos miedo a cambiar, a dejar entrar lo nuevo porque ello puede significar soltar lo viejo. Por ejemplo, no puedo desprenderme de ese colgante que me regaló mi ex novio, al que tanto quería. O no puedo, cortar con mi pareja, porque si lo pierdo, me quedo sin nadie a mi lado. O no puedo soltar esa empresa, que me ha llevado tanto esfuerzo, porque sigo intentando remontarla a pesar de que sé que no hay nada que hacer.
A menudo nos cuesta desprendernos de recuerdos, personas o situaciones que significaron mucho para nosotros. O que nos hicieron daño. O incluso que nos hicieron pasar buenos momentos pero ya no están en nuestra vida. Nos aferramos, para no sentir el dolor, el miedo, o la tristeza que nos da desprendernos de aquello, que ya fue o ya pasó en nuestras vidas.
Puede ser una época concreta, una persona,( no puedo vivir sin ti, te necesito… son algunas frases que escucho a menudo) un objeto o una situación. Y en su lugar, preferimos seguir viviendo en el pasado, con esas cajas de libros, o ese recuerdo de una pareja, o esa casa familiar de la que no podemos librarnos, porque aunque queramos es superior a nosotros. Estamos enganchados a «lo que pudo ser, y no fue» y sin quererlo seguimos atrapados en un círculo sin salida. Creamos una dependencia emocional, o mental que nos ata y no nos deja vivir.
Es curioso, porque no solo nos aferramos, a personas, a cosas o incluso a situaciones, sino que también nos quedamos enganchados con nuestros pensamientos, nuestras creencias fijas sin querer cambiarlas. La dependencia es como una droga, que crea adicción, cuanto más piensas, más quieres estar con esa persona o en ese lugar.
Para empezar a soltar, primero de todo, hay que empezar a aceptar y asimilar que las cosas fueron como fueron, y que no las podemos cambiar, aunque nos gustaría cambiarlas con todas nuestras fuerzas.
También hemos de empezar a admitir que aquello que queremos soltar, duele, hay una pérdida de algo que teníamos, y que ahora ya no vamos a tener. Soltar significa estar dispuestos a renunciar a algo. Por ejemplo, estar dispuestos a renunciar a ese sueño de esa empresa que habíamos empezado con toda la ilusión del mundo, pero que no funcionó. O aceptar que esa expareja quedó en el pasado, y ya no va a volver por mucho que eso duela.
Por tanto, es importante que atravesemos el dolor que nos produce el soltar aquel objeto, aquel pensamiento, persona o aquella emoción que tanto queríamos. Atravesar, quiere decir, permitirnos sentir ese dolor, o ese miedo, que sentimos, al decir adiós, a aquello que tanto tiempo hemos conservado con nosotros. Es decir, tenemos que hacer un duelo. Tenemos que despedirnos a través de una carta, un ritual, algo que nos sirva para cerrar el pasado y poder centrarnos en el presente.Desprenderse de una fuente de apego duele porque el organismo está habituado y ha creado un condicionamiento, pero es un dolor curativo.
Una vez, hemos aceptado, que las cosas son como son, ( fijaros que decimos aceptado en vez de resignado) y hemos podido sentir ese dolor, sin censura dentro de nosotros, estamos listos para dejar ir aquello que nos ataba al pasado. Estamos listos para aceptar y poder cambiar algo en nuestra vida.
Es en ese momento donde, podemos dar espacio a algo nuevo, y hemos de darnos la posiblidad de confiar en la vida, y en nosotros mismos para experimentar lo nuevo, que la vida nos tiene preparado.
Por tanto, soltar significa que podemos CONFIAR en que a pesar, de que nos han hecho daño, hay nuevos aires, esperanzas y deseos que podemos realizar y vivir de nuevo.
Espero haberte orientado y te deseo suerte y un buen fin de semana 🌴👍