Cerró los ojos en cuanto la rubia estuvo lo suficientemente cerca, aunque los apretó con fuerza al sentir la mano revolviendo su cabellera. Intentó golpearla con suavidad, para que ella lo dejara, y en cuanto Vic lo hizo Izzy abrió los ojos, un pequeño puchero adornando sus labios—. En la mejilla, al menos. —Rogó, con sus mejores ojos de cachorro—. Por favoooooor…
Mantuvo su mirada fija en el rubio, acompañando su mejor expresión de póker antes de poner los ojos en blanco, con una muy sutil sonrisa ladina adornando sus labios—. Bien, bien. En la mejilla —repitió asintiendo y suspiró, volviendo a pararse en puntas de pie para poder depositar un sonoro beso en su mejilla.















