Hay días que al levantarme simplemente me pregunto:
¿Cuanto más debo endurarme para aguantar esto?
¿Cuál es mi día a día?
¿Qué es lo que me mantienen caminando y equilibrada?
Me miro al espejo y me digo a mi misma que esto no es todo. Cuantas veces no he visto mi propio reflejo consumido ya sea por tristeza o soledad. Todas las veces he visto a esa misma chica observandose detenidamente tratando de entender que es lo que sus ojos ocultan.
¿En que piensas?
¿Tu pasado? ¿Futuro?
Después de unos minutos, simplemente no importa, no importa hacia donde mires, el reflejo no cambiará. No importa si te preguntas como cambiaría tu vida si cambiaras tus antiguas decisiones. No importa el futuro que crees que podrías tener. No importa nada en general, porque por muchas decisiones que cambies en tu cabeza, el reflejo ni se inmuta, sigue igual.
Entonces magicamente todo cambia y el espejo se rompe, mil pedazos en el suelo, levantarlos es peligroso, juntarlos doloroso no sabes si tienes la fuerza para recogerlos todos. Porque una vez que juntes todo, tendrás una imagen distorsionada y borrosa de ti misma.
¿Cuántas veces me he reconstruido?
Recuerdo la primera vez que no fue el reflejo lo que se quebraba, era yo. Si existe algo más aterrador que intentar reconstruir todo, es sentir como te quiebras por dentro. Simplemente es como si la gravedad aumentara hasta perder el equilibrio y chocar duro contra el suelo sin tener la oportunidad de poner las manos o suavizar la caida de alguna manera.
¿He perdido la visión sobre quien soy?
Pienso si algun momento tuve metas no impuestas por alguien más.
Terminar la carrera, dormir temprano, lavarse los dientes 3 veces al día, tener una dieta balanceada. Lo correcto son las banalidades del día a día.
Me pregunto si mañana me uniré a las banalidades y dejare que la corriente me lleve sin oponerme a nada, después de todo siempre he podido salir antes de ahogarme y obligarme a respirar antes de morir.
Todos tienen miedo de perder a alguien que aman. Pero yo me perdí a mi misma en algún punto, no se como retornar, no se en que momento he retorcido tanto el camino que simplemente no lo reconozco.
Guiandote a ti misma a un lugar seguro, pero qué es seguro cuando todo es inestable.
Espero que si, porque me estoy ahogando. Un toque de cariño, un toque de empatía, palabras de las personas indicadas.
Deseo, necesito escuchar algo, pero simplemente es....NADA.