The Paradise Lost (By John Milton)
Es un Poema que trata lo sucedido con Adán, Eva, Satanás y Dios, que, contrario a la biblia o muchos libros religiosos, comienza en el infierno con un diablo sediento de venganza de Dios, que al darse cuenta de las creaciones nuevas de Dios , encuentra una forma factible de venganza. Entran algunos personajes secundarios como el Ángel Rafael y el Ángel Miguel, Dios padre y Dios hijo.
Satanás era el ángel más hermoso, como es relatado en muchos libros, Satanás y su sequito de ángeles fueron expulsados del paraíso por la rebelión que hizo ante Dios. Y fueron condenados por toda la eternidad al infierno, el libro relatado como Caos. No Quería vengarse de Dios a través de fuerza o poder divino, o como quieran llamarlo, él quería hacerle daño a Dios por medio de sus nuevas creaciones ( los humanos) y que hubiera una creación suya humana para poder así combatir con Dios en la tierra.
He aquí los fragmentos más interesantes del libro:
-¡Oh, millares de espíritus inmortales!! ¡Oh, potestades a quienes sólo puede igualarse el Todopoderoso! Aquel combate no careció de gloria, por más que su resultado fuera desastroso, como lo atestiguan esta mansión y este terrible cambio que me es odioso expresar. [...] De hoy más, ya conocemos su poder como conocemos el nuestro, de modo que no provoquemos ni rehuyamos con temor cualquier guerra a que se nos provoque. El mejor partido que nos queda es el de emplear nuestras fuerzas en un secreto designio: el de obtener por medio de la astucia y del artificio lo que la fuerza no ha alcanzado, a fin de que en adelante sepa por lo menos que un enemigo vencido por la fuerza sólo es vencido a medias.
Adán, el primero de los hombres, al dirigir estas frases a Eva, la primera de las mujeres, hizo que Satanás aguzara los oídos para escuchar las palabras de aquella nueva lengua:
-¡Oh, mi dulce compañera, única con quien comparto todos estos placeres, y a quien amo más que a ellos!
Preciso es que el poder que nos ha hecho, y que ha hecho para nosotros este vasto mundo, sea infinitamente bueno, tan generoso como bueno, y asimismo tan liberal en su bondad como infinito. Él nos ha sacado del polvo y nos ha colocado aquí, en medio de toda esta felicidad, cuando por nuestra parte no hemos merecido nada de su mano, ni podemos hacer nada de que pueda Él tener necesidad: no exige de nosotros otra cosa que un solo deber, una fácil obligación; que de todos cuantos árboles producen en el paraíso frutos variados y deliciosos, nos abstengamos únicamente de tocar el árbol del conocimiento del bien y del mal, plantado cerca del árbol de la Vida: ¡tan cerca de la vida crece la muerte! ¿Y qué es la muerte? Alguna cosa terrible, sin duda; porque, como tú no ignoras, Dios ha dicho que tocar el árbol del conocimiento del bien y del mal es lo mismo que morir. Esta es la única prueba de obediencia que nos ha impuesto entre tantas facultades de poder y soberanía como nos ha conferido.
¿qué es lo que nos prohíbe conocer? ¿Nos prohíbe el bien, nos prohíbe ser sabios?... Semejantes prohibiciones no deben ligarnos... Pero si la muerte nos rodea con las últimas cadenas, ¿de qué nos servirá nuestra libertad interior? El día en que lleguemos a comer de ese hermano fruto moriremos; tal es nuestra sentencia... ¿Ha muerto, por ventura, la serpiente? Ha comido, y vive, y conoce, y habla, y raciocina, y discierne, cuando hasta aquí era irracional. ¿No habrá sido inventada la muerte más que para nosotros solos? ¿O será que ese alimento intelectual que se nos niega esté reservado solamente a las bestias? Pero el único animal que ha sido el primero en probarlo en lugar de mostrarse avaro de él, comunica con gozo el bien que le ha cabido, cual consejero no sospechoso, amigo del hombre e incapaz de toda decepción y de todo artificio. ¿Qué es, pues, lo que temo? ¿Acaso sé lo que debo hacer en la ignorancia en que me encuentro del bien y del mal, de Dios o de la muerte, de la ley o del castigo? Aquí crece el remedio de todo; ese fruto divino, de aspecto agradable, que halaga el apetito, y cuya virtud comunica la sabiduría. ¿Quién me impide que lo coja y alimente a la vez el cuerpo y el alma?
Diciendo esto, su mano temeraria se extiende en hora infausta hacia el fruto: ¡lo arranca y lo come! La Tierra se sintió herida; la naturaleza, conmovida hasta sus cimientos, gime a través de todas sus obras y anuncia por medio de señales de desgracia que todo estaba perdido.
La culpable serpiente se oculta en una maleza, y bien pudo hacerlo; porque Eva, embebecida completamente en la fruta, no miraba otra cosa. Le parecía que hasta entonces no había probado nada tan delicioso; ya porque su sabor fuera realmente así, o porque se lo imaginara en su halagüeña esperanza de un conocimiento sublime; su divinidad no se apartaba de su pensamiento. Ávidamente y sin reserva devoraba la fruta ignorando que tragaba la muerte. Satisfecha al fin, exaltada, cual si lo fuera por el vino, alegre y juguetona, plenamente satisfecha de sí misma, habló de esta suerte:
-¡Oh, rey de todos los árboles del paraíso, árbol virtuoso, precioso, cuya bendita operación es la sabiduría!
Del costado de Miguel pendía, como un resplandeciente zodiaco, la espada, terror de Satanás, y en su mano llevaba una lanza. Adán le hizo una profunda reverencia; Miguel, en su regio continente, no se inclinó, sino que explicó desde luego su venida, de esta manera: -Adán, ante la orden suprema de los cielos, es superfluo todo preámbulo; bástete saber que han sido escuchados tus ruegos y que la muerte que debías sufrir, según la sentencia, en el momento mismo de tu falta, se verá privada de apoderarse de ti durante los muchos días que se te conceden para que puedas arrepentirte y resarcir por medio de buenas obras un acto culpable. Entonces será posible que, aplacado tu Señor, te redima completamente de las avaras reclamaciones de la muerte. Pero no permite que habites por más tiempo este paraíso; he venido para hacerte salir de él y enviarte fuera de este jardín a labrar la tierra de la que fuiste sacado y el suelo que más te conviene.
Ahora, ¿a qué viene este libro con un artículo de música? Bueno, la banda de Metal power progresivo (así es como esta denominada) Simphony X, fundada en 1994 por el guitarrista Michael Romeo desde 1994 con su primer álbum The Dark Chapter hasta el Iconoclast de 2011, saca a la luz , en el 2007, “The Paradise Lost” su séptimo álbum de estudio, tomándose 3 años para hacer el álbum, siendo un disco totalmente conceptual una pista conlleva a la otra, las letras fueron escritas en conjunto por Michael Romeo guitarrista líder y el Vocalista Russell Allen siendo este el track list que conforma el álbum:
"Oculus ex Inferni" - 2:34
"Set the World on Fire (The Lie of Lies)" - 5:55
"The Serpent's Kiss" - 5:03
"Eve of Seduction" - 5:04
"The Walls of Babylon" - 8:16
"Revelation (Divus Pennae ex Tragoedia)" - 9:17
Con una duración de una hora, todas las letras están relacionadas con el libro de John Milton, inclusive algunas frases de las canciones son sacadas del libro, Michael Romeo es un lector apasionado de la poesía, y es esté uno de sus poemas favoritos. Como sabemos algunos otros discos y canciones de Symphony X son relacionadas con libros como en el disco The Odysey con una última canción que tiene una duración de 24 minutos en la cual relata la Odisea de Homero.
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