Me gusta mirarte cuando creo que no me miras, es mi manera de guardarme un pedacito de ti en silencio. Pero cuando descubro que tus ojos también me buscan, siento que el corazón se me acelera y me lleno de nervios… Amo ese juego silencioso de miradas, porque en él encuentro algo más profundo que las palabras: una complicidad que me hace sentir que hay algo especial entre nosotrxs.

















