Carta para alguien que nunca se atrevió a sentir
“Te extraño, pero es mejor así.”
Creo que nunca había existido una frase tan triste y tan cierta al mismo tiempo.
Sé que te gusté desde el día uno que me viste, porque esas miradas constantes nunca fueron algo normal. Aunque jamás lo hablamos abiertamente, las dos sabíamos perfectamente lo que estaba pasando ahí.
Y la verdad… sí me gustabas. Mucho más de lo que quería aceptar. Me gustaba cómo me mirabas, cómo buscabas cualquier excusa para estar cerca y cómo, sin darme cuenta, empezaste a revolver cosas en mí que llevaba años sintiendo apagadas. Tu atención llegó en un momento donde ya no esperaba sentir algo así por nadie.
No me gustó la primera vez que te alejaste, y menos la manera en la que intentaste salvarte diciendo que yo confundía todo, cuando sabes perfectamente que nunca hubo una confusión. Lo que había entre nosotras era real, aunque te diera miedo ponerle nombre.
Y esta segunda vez me dejó todavía más dudas, porque ni siquiera hubo una explicación. Solo desapareciste de un momento a otro, justo cuando yo seguía ahí, hablándote como siempre. Por eso cuando regresaste diciéndome “te extraño”, claro que removiste algo en mí. Porque no era solo un mensaje cualquiera… venía de alguien que antes decidió irse sin decir absolutamente nada.
Y quizá para ti no había necesidad de todo lo que te dije aquella última vez. Quizá solo querías decirme que me extrañabas y ya. Pero para mí sí era necesario. Necesitaba decir lo que me guardé durante tanto tiempo, porque cargar con dudas duele más que aceptar la verdad.
Justo cuando ya no te pensaba a diario, regresaste con ese absurdo “te extraño”… y aunque moría por responderte “yo también”, no pude. Porque a veces querer a alguien no es suficiente cuando la otra persona sigue huyendo de lo que siente. Así que decidí decirte lo que era mejor, aunque me doliera.
Sé que pasarán los años. Quizá sigas con tu novio, quizá llegue alguien nuevo a tu vida, pero de corazón espero que algún día seas honesta contigo misma, con tus sentimientos y con lo que realmente eres. Nadie merece vivir a medias por miedo a aceptarse.
Y aunque todo terminó así, jamás voy a negar que lo nuestro me marcó.
De verdad deseo que la vida te trate bonito.♥️














