Llega la tarde. Terminé de comer hace una hora y cuarenta minutos. Estoy sentada frente a la laptop sin poderme enfocar en lo que tengo que hacer. El día anterior fui a una sesión de reiki que me hizo sentir fabulosa, hoy, aqui, en este momento me siento llena de energía, feliz, pero no plena. No me pongo enfocar. El día de ayer en la sesión de reiki me decía mi amiga, "respira y regresa a ese momento en que te sentiste plena y visualizate bajo esa energía". En éste momento trato de hacer lo mismo pero no logra cumplir el cometido, que es, recordar que como pude sentirme plena en aquel momento también puedo llegar a serlo hoy, en este momento. Pero... no me logo concentrar.
Han pasado quince minutos desde que, callada y pensativa abrí ésta aplicación y comence a escribir. Callada escucho mis idea. Callada comienzo a sentir. Callada obtengo la respuesta.
Eres tú maldita sea, el que hace que no me pueda concentrar.
Volveré a mi tiempo, volveré a mi rutina y, de nuevo, quedarás aquí en este pensamiento.