Bañarte a las 6 de la tarde
La luz azul proviene de afuera
Enciendes la luz amarilla
Tienes esa sensación de calidez hogareña que te acompaña desde tu infancia cada vez que pisas el cuarto de baño
Sabes como vas a sentirte una vez salgas ahí afuera
Esta vez no habrá marihuana, pero podrás recordar el estado que se le parece.
Te levantas, piensas en bañarte, la luz azul que se filtra por la cortina de tu cuarto te dice que son las 6 de la tarde…
Respiras, y entre dormido recuerdas cada una de las veces que has sentido esa calidez hogareña entrando ahí…
Tienes muchas memorias plasmadas en pequeños instantes, en pequeños momentos a los cuales vuelves, los persigues, como un celofán que te envuelve una y otra vez, diste esa vuelta mil veces pero esta es una nueva, con cada una te cegas un poco mas, te asfixias un poco mas, recuerdas un poco menos, recuerdas las tardes tristes, las tardes pesadas extrañando el olor de las rosas…
Extrañas la intimidad, la inocencia, el ingenio, la esperanza…
Recuerdas el tiempo dedicado a escribir casi siempre a las mismas horas, con casi siempre los mismos sentimientos, pero casi nunca como quieres.
De alguna forma te sentirás orgulloso, al saber que te vestirás después de haberte levantado, recordado el peso de los días como envolviéndote en un celofán, pensado en días, noches, canciones, libros, poemas, personas, películas, soñado un sueño que te dejaba sin aliento, recuperado tu aliento, levantado, bañado con la luz azul y amarilla, recordado los momentos en el cuarto de baño, en hongos, en amor, en lujuria, en intimidad, con inocencia, malicia, esperanza…