Leona puede sentir la jaqueca trepándosele por la espalda, dejando salir un suspiro largo cuando Epel reclama algo muy certero, pero como personas que los chicos suelen ver con respeto y dignidad, Leona tiene que conservar ambas cosas para él y Vil. - —Corriéndole las dos manos a Jack, que también se llevará su cague apenas vuelva al dormitorio. Además, como dijo Vil… tienes permisos para algo, no agarres la pata cuando se te da la mano, mocoso — -le dio el permiso de visitar a Yuuri y los demás engendros de primero, claramente irlo a buscar y encontrarlo en una posición poco correcta le había sentado mal a Leona. No quiere echarle todo el carro a Jack, sabiendo que el más avergonzado y que se querría matar tirándose de un tercer piso era el alfa, porque bien conocía a Epel. El león vuelve a alzar la mano, sosteniendo la cabeza del menor entre ella y obligándolo a inclinarse. - —Ahora, discúlpate.
Epel no puede negar que metió la pata hasta el fondo, porque de ninguna manera la idea de irse a esconder por ahí había sido de Jack. Realmente le avergüenza un poco siquiera pensar que Leona o Vil pudiesen decirle algo a Yuuri, y además cagar y miar al pobre de Jack. ❝ Otsh, como sea. Ambos son terribles cuando están de acuerdo en algo… y no puedo decirles nada ❞ Le cuesta romper el ego y aceptar que se ha equivocado, pero Leona es fuerte y lo siente rápidamente cuando chilla suavemente por el agarre y se obliga a inclinarse frente a Vil. ❝ ¡Ya, ya! ¡Lo entiendo completamente! Yo la cagué, no debí meterle mano a Jack y además agarrarme de las mechas con ustedes. Perdón. ❞ probablemente hubiese usado sus armas, como ser adorable y todo eso, como se le había enseñado. Pero genuinamente, podía aceptar su culpa y seguir adelante.
Vil observa como Leona hace que Epel se incline para disculparse, y no puede evitar sonreírle con cariño, su alfa era definitivamente todo lo que estaba bien. Los orbes violeta caen poco después en el chiquillo desobediente, rueda los ojos sin poder evitarlo por aquellas palabras que no eran una disculpa completa, pero era algo "—ya cabro chico, anda a acostarte, mañana vamos a hablar de tu castigo—" Porque eso si le correspondía a él, el pobre Jack estaría en manos de Leona y probablemente también tendría unas palabras con ese menor. Por hoy, solo quería despachar a su junior para poder reírse tranquilo. Se levantó del sillón para acercarse a su alfa, apoyando la cabeza en el hombro contrario, cerrando los ojos un momento para que el aroma ajeno lo envolviese un momento "—¿te quedas a dormir?—" Murmuró bajito, solo para él, su propio aroma envolviendo a su pareja mientras entrelazaba su mano.

















