La perfección no existe y es la mentira que me ha atormentado mucho tiempo.
Vivir desde los 12 años con una presion constante de tener el primer nieto de la familia es una carga que me ha pesado desde la primera vez que lo escuche.
Aparte de ser el primer hijo, tener que dar siempre el ejemplo, ser el responsable de hacer todo bien y correcto para dejar claro los que deben hacer los demas.
Es una obligación que si bien no esta escrita te deja marcadas muchas situaciones donde antes de tomar una decisión ya esta sesgada la mitad por lo que deberías hacer de manera moral y ética.
Y aunque no lo reprocho, porque eso me ha llevado a ser lo bueno que soy ahora, si me deja ver que todo lo que no pude realizar por seguir una ideología que solo estaba en mis pensamientos me deja claro que una de las cosas que si hubiera querido es ser padre mucho antes de lo esperado.
Si bien actualmente no es el momento para serlo por uno u otro motivo, temo que nunca estaré listo por que la ambición puede cada dia mas y siempre habra una meta mas que logra, un objetivo mas que cumplir, un reto mas que superar para sentirte listo.
Pero realmente listo ya estábamos, solo teníamos miedo de saltar hacia esta nueva etapa de vida.
Tú que estas leyendo. No desaproveches esa oportunidad si la tienes.











