Últimamente la vida es tan confusa
Mike Driver
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
Not today Justin
taylor price

Discoholic 🪩

@theartofmadeline

izzy's playlists!
styofa doing anything

blake kathryn

Alisa U Zemlji Chuda
noise dept.
tumblr dot com

Origami Around
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
Xuebing Du
Peter Solarz
ojovivo
Three Goblin Art
trying on a metaphor
seen from T1
seen from United States

seen from Ireland
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Brazil

seen from Malaysia
seen from France
seen from India
seen from Brazil
seen from Iraq

seen from United States

seen from Japan
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@text-to-myself
Últimamente la vida es tan confusa

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Pensé que aprendería. Pensé que si pasaba de nuevo, ya no dolería. Lo curioso de experimentar el dolor es recordar lo mucho que incomodaba, que ardía, pero pensar que no era para tanto y, una vez lo vuelves a sentir, recordar que si lo era. Si era para tanto.
Sigo extrañando momentos que ya están en el pasado, que nunca volverán a suceder. Hay un eco del dolor en mi pecho, como un recuerdo que veo a través de una ventana. Pero mis pies están clavados en el suelo, no me puedo mover, no lo puedo soltar. Se ha convertido en un hábito del cual, una vez vuelvo, no me puedo alejar.
Se siente como mi hogar.
Estaba pensando que está bien soltar, soltarte. Me encontraba haciendo las pases con eso y aceptando la dura realidad, la verdad que me dolía aceptar: que no me quisiste, que al final, tal vez, hasta me odiaste un poquito.
Pretty boy sonó en la playlist que hice pensándote, antes de conocerte, con la que te manifesté. Un amor que me quemaba, que me hacía sentir como si viviera drogada todos los días, en los sentidos buenos y malos.
El tiempo me permite ver los matices. Trascender, extrañar y dejar de hacerlo. Odiar y perdonar. Amar y ahora querer. Te imagino siempre y extraño a mi novio, el que ya no existe, que existió en mis sueños y en ese futuro borroso y que ahora solo existe en los 140 km por hora que alcanzábamos, los únicos domingos que he disfrutado, los tés al lado de los cafés y los miércoles de cine. El que existe en los chistes y apodos que solo yo y tú conocíamos, pero que los nosotros del presente, tu allá y yo acá, no recordamos.
A veces si le rezo a Dios con la canción que siempre desee que me dedicaras, y me imagino el futuro en el que yo pueda despedirme en persona de ti, por que en mi corazón se que nuestros destinos no se van a encontrar más y tengo el valor de decirlo en voz alta.
Te quiero mucho, espero tengas una linda vida.
Amabas mi cabello largo y oscuro. Como me reía y lo escuchabas a dos salones de distancia. Como mi voz sonaba más chillona por cada minuto que pasaba hablando de algo que me emociona. Amabas mis libros y mi música y mis ojos irritados de tanto llorarte. Amabas que muriera por ti.
Pero ahora esa irritación fue reemplazada por arrugas y mi cabello es rubio. Me rio, no desde el fondo de mi corazón si no por condescendencia. Controlo mi voz, me siento automatizada. Mi mente ya no procesa las cosas como antes, los libros y la música se apilan como basura en una esquina de mi habitación. Vivo por tu recuerdo, te busco en cada persona que conozco.
Hoy te soñé. Eras el sol.
Estoy de vuelta en donde empecé?
Estoy llena de culpa de nuevo y moviéndome desde ahí?

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Descansos sola, por decisión propia. Lana del rey a todo volumen, nadie más entiende. Cubrir los espejos, me dan mas nauseas que los pensamientos después de comer. No dormir, llorar todos los días. Despertar con la cara hinchada y preguntarme por que me veo tan fea. Vomitar y vomitar otra vez.
¿Es extraño que me sintiera más viva cuando me quería morir? ¿Es raro que sintiera mi corazón mucho más presente en ese momento que ahora?
No creo que pueda volver a sentirme triste, no por que no tenga la capacidad si no por que creo que no tengo el derecho. Me hice daño a mi misma, eso de alguna (enferma) forma me reconforta. Pero cuando supe que le hice daño a las demás personas… ahora no me lo puedo permitir, no me doy el permiso.
Muchos no saben lo oscuro que fue, y está bien. Aun soy ella, aunque le reste importancia. No la traigo a colación, no hay necesidad. Pero es como si la tuviera persiguiéndome y yo solo estoy corriendo. Y prefiero correr toda la vida a volver a ser ella.
Pero cuando escucho esa canción, cuando pienso en lo que sentía por ti, cuando veo esa película o veo esa foto… la siento tan cerca que creo que la puedo alcanzar, creo que soy ella de nuevo.
About you - 1975
Probablemente sea verdad eso que he escuchado por ahí, entre susurros y medias verdades: que sabía todo a los 15 y nada ahora, cuando estoy a punto de cumplir los 28.
Últimamente he pensado en ti y en mi. En la persona que amé hace un año y en ese compañero de colegio que aparece a mi lado en una foto, ligeramente velada, que está pegada en el álbum mas viejo que tenemos en la casa.
Pienso en el amor, la muerte, la naturaleza y el duelo. En mi tía.
¿Me estará viendo y pensando “se lo dije” cuando me ve aceptar cosas que siempre negué? ¿Será feliz? ¿Eso que hay después de la muerte es lo que esperaba?
Y pienso en que hay después del amor. Ya no se si lo que queda se debería llamar duelo, por que es algo más profundo y complicado.
He soñado con espirales y me siento en una. ¿Lo que queda después del amor es, de alguna forma, más amor? ¿Una repetición? Si es así, si es amor, está desfigurado y podrido, pero creo que aun lo reconozco.
En uno de mis libros favoritos, la protagonista hace una afirmación que, desde la primera vez que la leí, me hiela los huesos: «Si no le importas a nadie, ¿existes realmente?». La pienso de nuevo mientras pienso en ti, en mi tía y lo mucho que yo existía mientras les importé.
Ahora que no puedo descubrir si les importo, ahora que me encuentro entre el duelo, el amor desfigurado y el olvido… ¿existo realmente?
A los 15 sabia que iba a existir, muriendome de amor, siempre y cuando me tuviera a mi misma. Que lloraría, que me esforzaría y que no pensaría de nuevo en esa frase. No me detendría a pensar en si existía para ti.
Pero, de nuevo, ahora a los 28, no se que pensar cuando lo pienso en esto…
cuando pienso en ti.
To binge,
again.
Estoy esperando el transmilenio. Estoy esperando en la fila. Estoy esperando la comida. Que el semaforo cambie. Un mensaje entre mis notificaciones.
Camino por aqui, por alla. En el centro, en el norte. En mi barrio, en un parque. Al frente de esa casa.
Reviso los carteles en los postes y los periodicos. En twitter y las cedulas perdidas en los cai y miscelaneas.
Miro el reloj en mi mano y el de la pared. El del celular y escucho la hora en la radio del taxi.
Le pregunto a una señora las indicaciones, a una botarga. Pregunto por llamada mientras me veo perdida y también a un celador. Juego con un perrito, tambien le pregunto a el.
Investigo como encontrar una persona perdida; en google y con la ia.
Pienso y pienso y pienso.
Hablo con mi amiga, con palabras timidas, como quien le da vuelta a una situacion. Entre una molestia evidente ella me recuerda que no te tengo que buscar mas, que no estás perdida y yo se donde estas; la que no quiere ser descubierta eres tu. No estas perdida, solo no quieres que yo te encuentre.
Un borrador
Hay saltos hacia atras y adelante. Flashbacks y flashforwards que danzan juntos, hasta que me marean.
Le grito a mi papa y el me grita de vuelta; con rabia y asco. Pero nos gritamos con amor tambien, entre risas y juegos. Entre saltos me sostengo la cabeza y el me ayuda por que me acabo de golpear, pero no es asi. Realmente la cabeza me duele por que tengo jaqueca. El trabajo es dificil y la vida mas. Sostener a esta familia, lidiar con decisiones emocionales que no debo, mucho menos con las economicas.
Mi papa esta gritando, esta pidiendo ayuda. Trato de ignorar los gritos, por que veo dobre, por que mi cuerpo no se mueve. Sus gritos son insoportables asi que actuo como si fuera un personaje de un video juego, enanejada. Lo encuentro en el suelo del baño, desnudo y frio. Le doy mi mano para levantarlo, pero el tira de mi. Mi cuerpo, ahora pequeño, cae en el pasto y el se da vuelta. Me entrega un pequeño fruto de un arbol que con mis manos de niña empiezo a desarmar mientras el me cuenta un cuento. Se que es asi aunque no lo escucho. Me hace reir, me hace sentir curiosidad. Volteo a verlo, pero ahora un hombre mayor no me sostiene la mirada. Ahora quien esta enanejado es el. No me reconoce, no habla, parece una estatua.
Lo peino, trato de acobijarlo. Trata de hablar con un hilo de voz. De la nada me ve, se que me reconoce. Lo levanto, tratando de contener las lagrimas, de verme fuerte y lo abrazo. Empiezo a llorar, abrazando las piernas. El me acaricia el cabello, la cabeza que se apoya en su estomago. No soy lo suficientemente alta para verlo a los ojos, de frente. Me separo de el sintiendome pequeña, la rabia se ve en mi cara, y con ojos llorosos le grito, con fuerza, con rabia, con asco.
El me devuelve la misma mirada perdida mientras yo lo abrazo de nuevo y le susurro que lo amo.
Me siento fuera de lugar y no se que es. No me sentia asi desde hace mucho tiempo, mas o menos cuando tenia 14. Me siento desconectada pero de alguna forma siento todo demasiado, mucho.
Me siento profundamente triste pero tambien esperanzada. Me siento sofocada pero creo que si saliera al aire libre me daria un ataque de panico. Pienso en todo; en ti, en mi, en el (hace 10 años), en que voy a comer mañana y en donde estare el otro mes. En lo dificil que ha sido soltarte por que en silencio solo no quiero hacerlo, me da miedo.
En la noche duermo, sueño, salto y no descanso. Pienso que cada dia la potestad divina va a caer sobre mi, un milagro va a ocurrir y todo sera como lo era antes. Pero ya he estado aqui, la vida es una espiral despues de todo; te extrañare, te vere en todo lugar y experiencia. Poco a poco me distraere y luego avanzare, pero cada paso hacia adelante se siente como caminar sobre piedras ardientes. Cada minuto de felicidad tuvo su precio al final y si se me diera de nuevo la oportunidad, lo pagaria incluso 10 veces mas caro.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Atlas
Una vez le pedí a una luna mágica que por fin llegaras a mi vida y llegaste. Una vez le pedí a mercurio su ayuda y me ayudaste. Una vez le pedí al mar que te llevara lejos y te fuiste.
Ya van 12 lunas desde entonces y le he pedido al agua y al aire. A la luna, al sol, al río y al césped. A los árboles que se mueven con los ventarrones y a la lluvia que ha caído a cántaros en esta ciudad tan fría. Tu no estas en ningún lado.
Ya no hay luna llena, ni signos ni retrógrados a quien mas pedir. Ya no hay distancias cercanas entre el mar y el cielo que puedan moverte de vuelta, así que yo me moveré con ellos en respuesta.
Le pediré a la luna que me lleve a alguien más y a mercurio que pueda ayudar a otra persona y al mar que esta vez no me escuche y así no tener esta ausencia en el corazón nunca jamás
Nunca supe si me dolía mas la cara (de llorar) o el corazón (de querer).
Creo que es la primera vez que no me resigno a solo decir “tal vez estoy destinada a estar sola, el amor no es para mi”. Vivo por que amo. Pero si es la primera vez que le pido a Dios que me haga olvidar a alguien, dejar de quererlo, desearle lo mejor y que me envíe a alguien que me quiera (un poquito, lo suficiente para quedarse).
Aun me dueles y tu tienes tus propios problemas en casa, durmiendo junto a ti. Yo voy a abrazar mi vieja compañía un rato, me quedaré dormida y por primera vez rezo con fuerza para que no me persigas en mis sueños y poder soltarme al vacío para al final olvidarte.
Hay recuerdos que desearía haber grabado de alguna forma. Mi memoria suele divagar y ser borrosa, como una foto de rollo que está velado; tiene una neblina que la hace no ser completamente legible.
Hay momentos que me gustaría recordar, tener un video 4k, como la vez que estuvimos levemente drogados en el poblado, comiendo perritas a las 2 am. Es raro por que lo recuerdo pero al mismo tiempo no. Recuerdo a lo que sabía lo que comíamos, recuerdo como se sentía tu brazo alrededor mío y tus besos sabor a salsa de piña, pero no recuerdo como se siente tu amor.
Me gustaría haber grabado esa receta de mi tía, la de los molidos. Siempre le repetía a todos “gravémosla, luego nadie se va a acordar”, y me imagino a mi misma en el pasado haciendo las preguntas y enviándome notas de voz a mi misma con los pasos detallados. Pero de mi tía solo tengo el recuerdo de sus manos cayosas cuando me pasaba los huevitos tibios en la mañana, su perfume que olía a señora rica aunque viviera en una vereda polvorienta y montañosa, y su voz diciéndome que rezáramos el rosario.
Mi memoria no es de fiar. A veces, como mi consciencia, calla cosas a la fuerza; no piensa en los pasillos fríos del colegio, o lo que sentí la primera vez que me corte, o la sonrisa de mi mejor amiga del pasado, por que todo duele.
Pero tampoco es de fiar por que, a veces, me bombardea con cosas que solo me hacen arrepentirme de no grabar cada cosa mientras pasa, por que en realidad lo que pasa es que no recuerdo. Hay unos mecanismos raros allá arriba que me hacen creer que las cosas pasaron de cierto modo que luego resulta no ser así. Y las adorno para sentirlas menos o sentirlas más, y al final es como mi propia película, que edite sola, que estrené sola y que olvidé poner en Letterboxd y ya no me acuerdo que vi.
Jeanette Winterson on Substack
La verdad es que siempre he estado enferma de nostalgia.
Un día cualquiera, desde que estaba niña, ya me encontraba añorando cosas que sabía que no seguirían ahí para mí por siempre; mi cuarto, la canción que me tarareaba mi mamá para dormirme, mis amigos del colegio.
Veía el sol entrar por la ventana al atardecer y me encontraba sintiendo un no sé qué en el pecho, que mi mente de niña (tal vez preadolescente) no entendía cómo describir. Añoraba también cosas que no había tenido y lugares que no conocía aún, llorando luego su pérdida, por absurdo que suene.
Más o menos a los 7 disparé mi primera cámara para tomar una foto. Una de rollo de 35 mm, automática. Era de mi primo y yo no lo dejaba en paz, insistía e insistía que quería usarla. Obvio él sabía que yo no entendía cómo, pero aun así se tomó la molestia de explicarme. Mi familia posó y yo le di al click. Me imagino que salió de alguna forma mal, nunca vi el revelado, pero algo se aclaró dentro de mí.
Nunca he dudado de las cosas específicas que quiero: libertad, conocimiento, interacción con el arte y poder guardar mis recuerdos en fotos, porque es lo más cercano a guardar las sensaciones. De pequeña soñaba con algún día tener el poder de tomar fotos con mis ojos, el mismo encuadre, el momento exacto.
En mi adolescencia me casé con mi mp4, un regalo de mis papás. Aprendí a descargar música (pirata, de Ares) y cargaba mis audífonos hasta para la ducha. Estos recuerdos no solo se guardarían en imágenes ahora, también había otra cápsula del tiempo en la música que escuchaba.
Alguna vez le pedí su opinión a mi mejor amiga sobre mis fotos y mis pocos contenidos audiovisuales, y me dijo algo como: “No sé, son lindos, pero son como melancólicos, como nostálgicos”. Siempre pensé que era porque muy en el fondo me consideraba una persona triste (que me alegra descubrir que no soy). Pero seguí rumiando el pensamiento.
A veces pensaba que solo era una persona con una tusa eterna; por lugares a los que no voy a volver, sensaciones que no voy a experimentar otra vez o personas que ya nunca voy a tener a mi lado. Y puede que sea cierto, pero también lo puedo resumir en que, aunque no soy una persona triste, tal vez sí estoy enferma de nostalgia.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Esto es todo lo que ha cambiado desde que te fuiste.
Aunque quisiera que tu partida no fuera algo importante y devastador (que no lo es), lo es.
Y ahora ya no vivo en mi cuarto, ya no tengo hogar, pero gozo de la brisa de la mañana.
Ya no corro a refugiarme en los brazos de quien en mi mente es mi hermana, pero estoy volviendo a mí.
Sigo pensando que todo es culpa de Mercurio retrógrado, y como es el planeta que te rige, cada vez que se devuelve solo espero que otra vez no te enloquezca.
Estas son las cosas que te diría día a día si pudiera alcanzarte: que estoy bien, que ya no me duele tu ausencia (tanto, no demasiado), que mi relación con Irene mejoró y que espero que dure.
Que compré muchas cosas que te dije. Que espero que estés bien, y que he soñado tantas veces con tu mamá que, a veces, me asusto.
Que espero que seas feliz… esta vez de corazón.
Esperé mucho por los cambios que estoy viviendo, pero si tuviera que dar todo esto de vuelta solo para que tú también volvieras, tal vez (después de mucho pensarlo), definitivamente lo haría.
Profecía
Estoy en la mitad de miles de personas. Un sintetizador que crece y reverbera se siente hasta lo más profundo de mi pecho, como cuando a los 15 me estallaba los oídos con el volumen al máximo en mis audífonos.
No sé si lo que siento en la cara son lágrimas o la lluvia que suele caer del cielo bogotano en cualquier día de marzo. Llevo un mes con 28 años y, al fin, luego de muchos, estoy aquí, presente.
La línea “it drives you crazy getting old” es un eco en mi mente. No solo porque la escucho en el coro de esta multitud, sino porque lo ha sido desde esa noche en octubre, o abril, o en algún momento de 2013.
Estaba haciendo frío, de ese que te cala en los huesos. No solía comer nada. Esperaba poder entrar en el canon de belleza de Tumblr, mi refugio. No dejaba de pensar cómo una nena, más o menos de mi edad, que nunca me conoció y probablemente nunca lo haría, estaba a kilómetros de distancia y aun así me podía entender mejor que yo misma.
Nunca nos comunicamos, ni verbal ni físicamente, pero creo que eso es la música, ¿no?
Ribs suena a toda mi vida. Suena a años de experiencia. Pero igualmente suena a que no sé nada; a que tengo 15 y no sé qué va a pasar. A que estoy asustada. A que no tengo las palabras para describir lo perdida que estoy, para describir lo que sea que está pasando aquí. Ribs suena a que no sé qué pasa, y a que alguien, por allá, al otro lado del mundo, tampoco entiende, pero me acompaña en esto.
No sé qué es lovers spit o a qué se refiere Lorde cuando dice “we can talk it good”, pero sé perfectamente lo que significa “this dream isn’t feeling sweet”. He tenido 15, he tenido 19, 21 y 27. Contra todo pronóstico, estoy aquí. Y aún me siento asustada cuando me doy cuenta de que estoy envejeciendo.
Esto está dedicado a una amiga cercana. Crecimos juntas. Nos hemos peleado y reconciliado. He tenido buzzcut season en loop. He llorado con Liability. He sido feliz con California y no he conectado muy bien con Hammer. Y como toda amiga cercana, le quiero dar las gracias por tantas facetas.
El sintetizador, o la voz, o los coros: todos están en mi corazón. Se alojan en mi pecho y no sé si las costillas me aguanten los años de experiencia que guardamos entre Ella y yo. Aunque estoy segura de que las dos entendemos que esto no nos hace menos ingenuas: solo nos acerca más.