Un bebé en el Congreso: a favor
No es una novedad que a las mujeres se nos juzgue por todo lo relacionado con la maternidad. Si llevamos a los hijos al trabajo o volvemos antes de la baja maternal. Si decidimos amamantarlos o preferimos saltarnos la lactancia. Si nos quedamos en casa para criar a los niños o tenemos que dejarlos en la guardería desde temprana edad.
Se nos juzga sin tener en cuenta que muchas veces no se trata de una elección sino que es la realidad que se impone y te hace optar por un camino u otro. Sea cual sea el camino, ser madre te convierte en un ser supergeneroso aunque sea sólo con los tuyos y siempre el caminos que terminas eligiendo es el que piensas que es el mejor para tus hijos.
Carolina Bescansa llevó a su bebé al Congreso y da la sensación de que se hubiera aparecido con el hijo de Satán. Han corrido ríos de tinta en la prensa y en las redes sociales. Bueno en casi todas menos en mi favorita, Snapchat, esa red que es tan efímera y tiene un público tan joven que es ajeno a estos problemas cotidianos.
Visibilizar la maternidad es necesario. Si un acto de este tipo genera tanta polémica es porque estamos en una sociedad donde los roles de la mujer están definidos por el patriarcado. ¿Adivinad quien dictó las leyes sobre bajas maternales o quien definió cuánto tiempo tenía que quedarse la mujer en la casa hasta la vuelta al trabajo?.
Y en esta dinámica es cuando siempre perdemos: Si eres una emprendedora que se lleva el hijo al trabajo eres una pringada, si trabajas en una gran empresa, eres una pringada; si te has pedido reducción de jornada, eres una pringada; si has tenido que dejar el trabajo para dedicarte a tus hijos, adivinastéis: PRINGADA.
Sabéis, estoy harta de ser una pringada.
Dice Caitlin Moran, esa precursora de la nueva ola feminista que tanto ha dado que hablar, que las madres son super productivas: dale a una madre a un niño dormido durante una hora y puede hacer 10 veces más cosas que una persona sin hijos.
Pues eso, juzguemos a Bescansa por su trabajo y dejemos de estar crispados por si se lleva al hijo al Congreso. Discutamos de verdad sobre leyes que fomenten la conciliación, sobre roles que sean igualitarios para padres y madres y no sobre un bebé regordete en los brazos de su madre en el Congreso.
Queridas y queridos, aquí algunas de las razones por las que pienso que este acto ha estado francamente bien:
Porque su hijo es un bebé lactante.
Y tener un bebé lactante es una esclavitud que la sociedad aún no entiende.
Porque tener los pechos llenos de leche y no poder descargarlos es peor que tener que llevar una faja a lo Kim Kardashian.
Porque la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses.
Porque la maternidad no puede ser sólo una cuestión privada.
Porque 4 meses de baja maternal son una mierda.
Y aunque tengas guardería gratis da mucha penita dejarlos allí tan pequeños.
Porque tener a los niños cerca es da gustillo.
Porque no quiere que su niño tenga que ir al cumple de los del PP.
Porque se nota que a Pablo Iglesias los niños se le dan fatal.
Por la cara de Iñigo Errejón.
Porque el efecto rebote sobre este tema es bienvenido.
Porque la conciliación con el horario laboral español es mentira.
Porque una madre debería poder elegir criar a sus hijos como le dé la gana sin que sea motivo de discusión pública.
Por cierto, si os interesa este tema podéis firmar aquí la petición apoyada por El Club de las Malas Madres en Chanque.org #yonorenuncio.