Los deseos se cumplen, asà que soplaré y soplaré hasta que el diente de león vuele alto entre el aire; y en unas de esas tantas vueltas que de llegue hasta tu oÃdo y susurré un te quiero, hasta tus labios y besen dulce y suavemente tu boca, hasta tu cabello y acariciarlo pueda el murmullo de sus pétalos...
Mi deseo siempre eres tú, quiero hacerlo realidad y que vengas a besarme, acariciarme y abrazarme la piel y el alma.
Leregi Renga












