Hoy me han puesto a parir en el juzgado... he llamado para preguntar por qué no llegaron las citaciones y el secretario de lo Penal me ha dicho literalmente: "a lo mejor los testigos no se quieren presentar, vete a un psiquiatra o llama al teléfono de la esperanza y no nos hagas perder el tiempo". Me dio un ataque brutal de ansiedad... mi colega tuvo que ir a buscar la pastilla del médico.
Lo sorprendente fue que decidiĂł llamar y pedir la misma informaciĂłn. No le preguntaron su nombre ni su DNI ni le pidieron identificaciĂłn. Pero amablemente sĂ que le explicaron que la citaciĂłn llegarĂa a lo largo de la mañana a travĂ©s de la entrega personal de la Guardia Civil y que los testigos tienen obligaciĂłn legal de presentarse.
Efectivamente... bajé a contarle la historia a uno de los testigos y allà se presentó el Capitán América, que no se dignó a hablarme. No me habla desde que subà la denuncia que tienen archivada en su Comandancia, la que no quisieron subir, desde el Juzgado de Guardia de Salamanca.
SĂłlo me hablĂł en mi pueblo para preguntarme por uno de los testigos de la otra parte. FlipĂł cuando le dije "a mĂ que me cuentas, hace un mes que vivo en la furgo por vuestra culpa".
Desde luego, para poner una denuncia en la Sierra y que sea efectiva hay que ir necesariamente a las ciudades... en los pueblos estamos desprotegidos, a no ser que seamos familia o amigos o una potencia econĂłmica afĂn a los intereses de los caciques.