Y el ganador del primer concurso es... ¡VenomFever!
Por aquí os presento al participante que obtuvo el título de ganador. No sólo destaca por lo bien que redacta; en realidad no se trataba de eso, ya que está claro que todos nosotros estamos más que acostumbrados a escribir auténticas maravillas en roles o historias. Algunos incluso sueñan con ser escritores. Lo que le hizo destacar fue que, al leerlo, no ves un cuento, ni ves un rol. No ves nada calculado, sino que habla el corazón. Me resultó toda una inspiración y recomiendo sobre todo que lo lean quienes aún no han decidido a qué carrera se dedicarán o tienen que hacerlo este año, porque todos deberíamos sentirnos tan completos con ella como esta persona lo hace. Sé que le faltó enlazar su pasión con el mundillo del rol y cómo esto le influyó en él, sin embargo estaréis de acuerdo conmigo con que es estupendo aun así:
En un principio pensé en todas esas cosas que me gustan y de las que soy “fan” para esta redacción pero, cuanto más pensaba, más me daba cuenta de que, realmente, si soy friki de algo o hay algo que realmente me apasione es lo que estoy estudiando y a lo que espero poder dedicarme en un futuro. La Historia ha sido, desde que tengo uso de razón, algo que me ha gustado desde siempre. Saber de dónde venimos, cómo hemos llegado al lugar en el que estamos, conocer las diferentes sociedades pasadas y las diferentes etapas históricas, cómo pensaba la gente que vivió hace miles de años (o quizá solo hace unas décadas)… Sí, sin duda soy toda una friki de la Historia. Y a mucha honra.
Cuando era pequeña, lo que más me apasionaba era la mitología egipcia y grecorromana y la historia de estas civilizaciones. Recuerdo haber ido a una exposición sobre Egipto en mi ciudad y, con menos de 10 años, tener a un montón de gente mayor y otros niños siguiéndome por cómo explicaba los objetos que había en las vitrinas o incluso la historia de esos objetos, de las diferentes dinastías y de sus faraones. Por aquel entonces yo leía sobre Historia y Mitología como cualquier niño que lee libros de Pesadillas o del Barco de Vapor y ese fue el principio de mi gran amor por la Historia.
Más tarde, ya en el instituto, la Historia era mi asignatura favorita porque, ¿para qué mentirnos? Me encantaba aprender cosas nuevas en relación con esta. En esa época tuve un crush muy fuerte con Alejandro Magno. Sí, sabía que había muerto hacía más de 2000 años y aun así lo admiraba (y sigo admirándolo) por todo lo que había conseguido hasta su muerte a los 33 años. Alejandro Magno simboliza para mí el espíritu de superación, la fuerza, la valentía y el espíritu aventurero. Siempre he querido ser como él. Supongo que por eso, cuando acabé el instituto, me decidí a mudarme de mi ciudad, vivir lejos de mis padres y de toda mi familia y empezar una carrera que me encantaba: La Arqueología.
Mis primeros años en la Universidad estuvieron marcados por mi amor y mi pasión por la Historia Antigua y todo lo que ella significaba. Desde la antigua Mesopotamia hasta la separación del imperio romano en 395. Aprendí aún más sobre esta época pero ocurrió algo que no esperaba: Una profesora me hizo enamorarme de la Historia Medieval – y parte de la Moderna –. A partir de entonces dejé un poco de lado mi amor por la Historia Antigua y me centré en la Medieval, aprendí todo lo posible, excavé en una antigua ciudad medieval y lo di todo como ya había hecho antes con la Historia Antigua. En esta época, mis ídolos cambiaron. Conocí (o mejor dicho, re-conocí) a Los Borgia, la primera familia del crimen (la primera familia mafiosa, digamos… Y me encanta la mafia desde siempre así que ese tema me apasionó nada más conocerlo), una familia que, además, procedía de un lugar muy cercano a mi ciudad natal y que se habían mudado a Italia y convertido en una de las familias más importantes de la baja edad Moderna. ¿Cómo podría resistirme? Rodrigo Borgia (Alejandro VI), César, Juan, Lucrezia y Jofré se convirtieron prácticamente en mi familia. Puedo decir que sé más de ellos que de muchos de mis amigos e incluso estoy a punto de tatuarme algo en relación a mi favorito, César, aquello que tenía grabado en su espada: AUT CAESAR AUT NIHIL. ¿Puede haber una pasión más intensa?
Actualmente, estoy acabando la carrera de Arqueología y hace un par de años empecé a estudiar, a la vez, la carrera de Historia. En estos cuatro años en la Universidad he aprendido más que nunca y he conseguido unir todas mis pasiones con la Historia. De hecho, este último año he presentado un trabajo histórico sobre el primer cómic del Capitán América, usado como propaganda política de la segunda guerra mundial, un trabajo por el que conseguí un 10 (y probablemente una futura Matrícula de Honor). No solo eso, sino que los comics (otra de mis grandes pasiones junto con la Historia y la música desde que tengo uso de razón) se convertirán en mi futuro Trabajo de Fin de Grado de Historia.
Esta es mi pasión. De esto soy fan. Y no me avergüenza. Sé que a muchos la Historia les parece aburrida y pesada pero para mí es, si no lo mejor, de las mejores cosas que me han pasado nunca. Y todo eso debo agradecérselo a mi madre quien, desde que era un bebé, me leía, me explicaba y me contaba cosas sobre la Historia. Si alguna vez consigo dar clases o trabajar en algún museo o en cualquier institución relacionada con la Historia espero poder transmitir mi pasión por la Historia y, ¿por qué no? “crear” algún que otro friki histórico más.