Momento de decisión
Continuando con el tema de la importancia de tomar decisiones correctas y, sobretodo, de la elección vocacional o profesional, quisiera compartir con ustedes mi experiencia al respecto.
Cada vez que iniciamos una etapa en nuestra vida la incertidumbre de lo que viene genera una serie de expectativas que poco a poco se van esclareciendo y convirtiendo en metas y objetivos claros que nos permiten avanzar más seguros.
A lo largo de mi ejercicio profesional como orientadora vocacional de jóvenes a punto de entrar a la universidad he logrado encontrar una constante en este momento de decisión, que en muchas ocasiones no es realmente de vocación o de no saber para que se es bueno o apto, sino una crisis existencial que en muchas ocasiones bloquea cualquier intento de decisión acertada y asertiva.
Aquellos que tienen claro que es lo que desean estudiar, sea por vocación o por influencia no presentan gran problema en el momento de su decisión, por el contrario, los que tienen desarrollada una mayor sensibilidad o han vivido mayormente situaciones de inestabilidad, generan algunos puntos de estrés que les provoca la inevitable indecisión.
Los puntos de mayor estrés son:
Ø Búsqueda de reconocimiento de la autonomía en lo que se desea o decide, principalmente por parte de los padres
Ø Deseo de reconocimiento social traducido en éxito profesional
Ø Desestabilidad emocional por no tener un claro referente o modelo de la vida deseada en la imagen de los padres
Ø Poca o nula visualización de un proyecto de vida
Ø Basar el sentido de vida, principalmente, en el éxito material
Ø Pobre consciencia espiritual
Trabajar el autoconocimiento y reconocimientos de tus características de personalidad, de cómo te proyectas al mundo, de la forma como aprendes, que te gusta hacer, dónde te ves en unos años, que dones tienes, definir que estilo de vida quieres y cuál puede ser tu misión, pueden ser algunos puntos que servirán para desarrollar un proyecto de vida y lograr que todo aquello que te presiona lo manejes a tu favor son, creo yo, la base para una buena elección profesional y de vida.
Descubrir que somos simplemente seres que deseamos ser felices y que lo único que debemos hacer es escuchar a nuestro corazón, deja la posibilidad para que la incertidumbre no amenace cualquier intento de decisión que lleve a la frustración.
La toma de decisiones importantes en nuestra vida siempre nos ponen en una disyuntiva, sin embargo, no hay mejor forma de tomarlas que teniendo un claro panorama de todas las oportunidades o alternativas y de los aspectos que las involucran, dejando en ello la tranquilidad de haber considerado y valorado lo que creemos es más importante en la etapa de vida que estamos.
Elegir la profesión a la que nos dedicaremos el resto de nuestra vida es una de las primeras decisiones importantes y significativas de nuestra autonomía, no dejemos que el temor nos imposibilite ver el panorama completo y nos lleve a situaciones precipitadas o erróneas que nos frustren o limiten.
Lourdes Vara












