Cuántas veces, sin embargo, fue buena. Cuántas veces lo perdonĂł. Recuerda las mil discusiones que tuvieron, su modo tan diferente de ver las cosas, las peleas, el dulce hacer las paces confiando en que todo pudiese mejorar. Pero no fue asĂ.
A tres metros sobre el cielo —Federico Moccia











