En nuestro primer encuentro virtual tuvimos la oportunidad de escuchar, debatir y aprender con Juan Ciapesson, co-fundador y director creativo de “The Electric factory”. Juan se define como un inventor y un visonary thinker.
The Electric Factory, una empresa de innovación galardonada con vínculos con la tecnología digital, la creación de prototipos, los productos tecnológicos y la analítica. Su especialidad es la creatividad dirigida a las nuevas tecnologías.
Imagen extraída de: http://sodagmm.squarespace.com/juan-ciapessoni
Juan nos conto como fue arrancar en un mundo donde la tecnología aun no tenia el peso que tiene hoy en día, hasta transformar lo que era una idea (hasta quizás un sueño) en realidad. “Somos dueños de nuestro futuro” es concepto que remarca en todo momento, desafiándonos a intentar seguir nuestros ideales y luchar por escapar de nuestra zona de confort, animarse a salir de lo cotidiano. Nos impulsa a proponer ideas disruptivas y aunque muchas veces estas no sean aceptadas, lo importante es no dejar de ejercitar nuestra creatividad. Juan nos dice que “estamos a un proyecto de ser conocidos”. Hay algo que quizás Juan no remarco con suficiente énfasis, es que dentro de esa búsqueda por conseguir nuestros objetivos, muchas veces vamos a fracasar, y ese fracaso probablemente cause un efecto en nuestro estado de animo y en nuestra confianza en nosotros mismos, pero lo importante siempre va a ser levantarse para volver a intentarlo. Es fundamental entender que para que algunos triunfen, muchos más tienen que fracasar, por lo que esto es una carrera continua, donde lo importante es tratar de ser mejores versiones de nosotros mismos a cada momento. Esta idea es algo que noto falta mucho en conferencias que buscan ser motivadoras, ya que el conferencista peca de cierto triunfalismo y quizás con ánimos de causar un mayor impacto no muestra su lado más humano.
Otro concepto importante que nos dejo fue el conocido “crisis es oportunidad”, ya que el describe la crisis como un momento de disrupción, donde hay mucho por ganar y poco por perder. De hecho, The Electric Factory es una empresa fundada en Uruguay durante la crisis del 2002, lo que refuerza estas palabras ya que nos habla desde su propia experiencia. Juan nos sugiere pensar que: ¿Si el logro cimentar su empresa dentro de ese contexto, porque nosotros no podríamos hacer lo mismo en un mundo que es mucho más global que en ese entonces?
Hoy sin duda vivimos en un mundo donde la colaboración entre países es cada vez mas habitual y evidentemente la situación que se está viviendo actualmente en el mundo hace que todo esto tenga aún más peso. El proceso de digitalización que estábamos viviendo de pronto se aceleró y todas las generaciones debimos adaptar nuevas formas de relacionarnos.
Sobre el futuro, Juan nos adelanta que el mundo va a seguir avanzando en busca de lo sostenible y que cada vez con más frecuencias estas soluciones podrán venir de países no desarrollados.
Como reflexión final me gustaría remarcar que sin duda Juan hizo más que simplemente contarnos su testimonio, su intención fue generar un cambio en nuestra mentalidad, provocarnos a ser agentes de cambio, a moldear nuestros futuros, a causar disrupción, a ejercitar nuestra creatividad constantemente, a no conformarnos y que lo desafiante se transforme en nuestra zona de confort.