♥♣ I found myself in Wonderland...♠♦
☕☕☕☕☕☕☕☕☕☕☕☕☕☕
-¿Quién eres tú? –preguntó la oruga. No era ésta precisamente la manera más alentadora de iniciar una conversación. Alicia replicó, algo intimidada: -Pues verá usted, señor…, yo…, yo no estoy muy segura de quién soy, ahora, en este momento; pero al menos sà sé quién era cuando me levanté esta mañana; lo que pasa es que me parece que he sufrido varios cambios desde entonces. -¿Qué es lo que quieres decir? –dijo la Oruga con severidad-. ¡ExplÃcate! -Mucho me temo, señor, que no sepa explicarme a mà misma –respondió Alicia-, pues no soy la que era, ¿ve, usted? -¡No veo nada! –dijo la Oruga. -Temo no poder decÃrselo con más claridad –insistió Alicia muy cortésmente-, pues, para empezar, ni yo misma lo comprendo; y además, cambiar tantas veces de tamaño en un solo dÃa resulta muy desconcertante. -No lo es –replicó la Oruga. -Bueno, quizá a usted aún no se lo parezca asà –dijo Alicia-; pero cuando se haya transformado en una crisálida (y eso ha de pasarle algún dÃa, ¿sabe?), y después, cuando se convierta en una mariposa, ¿no cree usted que le parecerá todo eso un poco extraño? - ¡En absoluto! –declaró la Oruga. -Bueno, quizá tenga usted sentimientos distintos a los mÃos –dijo Alicia-; pero lo que sà sé es que yo, en su lugar, me sentirÃa ciertamente muy rara. -¡Ah!, ¡Tú! –dijo la Oruga con desdén-, ¿Y quién eres tú? Con lo cual acababan volviendo a dónde habÃan empezado.















