Tiempo al tiempo, las cosas sucederán cuando tengan que suceder. No antes, no después, sino en el momento exacto para que puedan realizarse y germinen en buena tierra, se debe abonar, cuidar, regar, dar cariño y rodear de un ambiente bueno, sano e inmejorable. De esta forma todo florecera; y lo que ayer fue espacio árido, se volverá jardín lleno de vida, flores, colores, armonía y hermoso.
Solo tengamos paciencia, las cosas buenas y bellas se dan, solo es cuestión de saber esperar y de darle el tiempo para que sucedan.
Y no olvides, si quieres acelerar el proceso, corretear, presionar, meter a fuerzas lo que no es, todo va a fallar. Te lo digo por experiencia propia.